Política

El des-ajuste de las cuentas presupuestarias estatales

mayo 25, 2017

El día 28 de diciembre de 2016 se reunió el gobernador Miguel Ángel Yunes con los diputados de la LXIV Legislatura para exponer la situación de las finanzas públicas de la entidad veracruzana. En esta reunión solicitó a los diputados que agregaran "… un artículo transitorio al decreto de presupuesto de egresos que permita al gobierno del estado, en un plazo que no exceda de 90 días, presentar la distribución por objeto del gasto y su clasificación económica a detalle, los cuales deberán precisar el ajuste al gasto que se aplicará al ejercicio fiscal 2017". El 30 de diciembre se aprobó el presupuesto de egresos de 2017 para el estado de Veracruz; en los transitorios se establece que en un plazo que no exceda de 90 días, el Ejecutivo estatal se compromete a: 1) presentar una nueva distribución del presupuesto de egresos; 2) incorporar la estructura programática basada en resultados, así como los parámetros cuantificables y los indicadores del desempeño que resulten congruentes con el Plan Veracruzano de Desarrollo y con los programas que deriven de éste y 3) adoptar las medidas preventivas y correctivas para conseguir, en el menor tiempo posible, un balance presupuestario sostenible.

El 30 de marzo del año en curso el Ejecutivo estatal remitió al Congreso un oficio donde expone que aplicará la Ley de Ingresos y el Decreto de Presupuesto de Egresos aprobados por el Congreso local para el ejercicio fiscal 2017 y que durante el año se realizarán los ajustes que resulten necesarios. Ante esta situación, el primero de mayo del presente año la Comisión de Hacienda envío un oficio en donde se solicita al Ejecutivo estatal que cumpla con los compromisos asumidos. El 17 de mayo de 2017, la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) informó que el 30 de marzo cumplió con lo establecido en los artículos transitorios de la Ley Ingresos y del Presupuesto de Egresos ambos para el Ejercicio Fiscal 2017. Sin embargo, las medidas de política fiscal propuestas por Sefiplan no se reflejaron en el aumento de los ingresos públicos estatales, ni en la disminución de los gastos públicos totales.

El Primer Informe Trimestral del Gasto Público contiene la información correspondiente a los ingresos y gastos públicos estatales para el ejercicio presupuestal de 2017. Lo primero que se destaca de esta información, se refiere al déficit público de 1633 millones de pesos provenientes de la diferencia entre los ingresos totales por 101, 989 millones de pesos y los gastos totales por 103, 622 millones de pesos. En este sentido, el gobierno del estado debe explicar el origen del balance presupuestario negativo, así como las fuentes de recursos necesarias y el monto específico para cubrir el balance presupuestario negativo. Además, se requiere información sobre el origen del "déficit estructural", así como su monto y las cuentas que lo originan. De acuerdo a la versión oficial, el "déficit estructural" se origina porque los ingresos de libre disposición resultan insuficientes para cubrir el gasto corriente. Esta explicación resulta incompatible con la información que se obtiene del presupuesto de egresos 2017. Existe un ingreso de libre disposición de 46, 223 millones de pesos que permite cubrir un gasto corriente no etiquetado de 32, 292 millones de pesos y un ingreso etiquetado de 55, 765 millones de pesos que alcanzan para cubrir el gasto corriente etiquetado de 40, 581 millones de pesos. De acuerdo a estas cuentas existen los ingresos suficientes para cubrir el gasto corriente.

La información disponible permite inferir que las medidas impulsadas por el gobierno estatal para incrementar los ingresos no han arrojado los resultados esperados; en efecto, entre 2016 y 2017 se prevé una disminución de los ingresos propios por 242 millones de pesos y un incremento de los ingresos provenientes de la federación por 3696 millones de pesos. Asimismo, continúa la elevada dependencia del gobierno estatal de los ingresos provenientes de la Federación; estos, representan el 91.3% de los ingresos totales estatales. De esta manera, se tendrá que esperar al siguiente año para valorar los efectos de las medidas aplicadas, entre las cuales se destaca el fortalecimiento de la infraestructura y la capacidad recaudatoria; estímulos fiscales; recuperación de la cartera vencida y normalización del pago de los derechos de los Organismos Públicos Descentralizados

El presupuesto de egresos del estado se incrementó en 5087 millones de pesos de 2016 a 2017; es decir, de 98, 535 millones de pesos aumentó a 103, 622 millones de pesos. Lo que resulta relevante es el incremento que mostraron las siguientes dependencias: Secretaría de Salud con 9544 millones de pesos; Secretaría de Educación con 4171 millones de pesos; Secretaría de Finanzas y Planeación con 11, 661 millones de pesos. En estas dependencias se concentra el 67.87 % del presupuesto total.

Un ejemplo paradigmático del esfuerzo realizado para la reducción del gasto público lo representa el presupuesto asignado al Ejecutivo del estado; el presupuesto asignado en 2016 fue de 115 millones de pesos y en 2017 de 199 millones de pesos, lo cual representa un incremento del 73%. Para algunos analistas, este aumento del presupuesto envía la señal de la falta de compromiso del Ejecutivo estatal respecto a las medidas que ha puesto en marcha. Por su parte, se incrementó el presupuesto a la Secretaría de Desarrollo Social de 137.9 millones de pesos en 2016 a 791.2 millones de pesos en 2017; lo cual ha sido altamente cuestionable por la duplicidad de funciones y por su orientación electorera.

La política de las finanzas públicas continuista no permite sentar las bases para el logro del equilibrio de las finanzas públicas. El ajuste del gasto corriente fue al alza y no a la baja. De acuerdo a las cifras del presupuesto de egresos de Veracruz 2016 y de 2017, el gasto corriente se incrementó en 3990 millones de pesos. Este aumento del gasto corriente provino del incremento de 2462 millones de pesos en el presupuesto asignado a servicios personales; el aumento de 277 millones de pesos en el presupuesto de materiales y suministros; el incremento en 35 millones de pesos en el presupuesto de servicios generales y el aumento de 1217 millones de pesos en el presupuesto asignado a transferencias, asignaciones, subsidios y otras ayudas. Las cifras anteriores cuestionan la eficiencia de los programas de ajuste al gasto público impulsados por el actual gobierno, a saber: a) ajuste en el gasto operativo de dependencias, organismos públicos descentralizados y fideicomisos; b) Programa para la Reducción del Gasto para el Rescate Financiero del Estado de Veracruz 2016-2018 y c) el cumplimiento de la Ley de Disciplina Financiera.

Los efectos positivos de la reestructuración de la deuda pública estatal, se han diluido en el tiempo; resulta cuestionable la disminución de la tasa de interés debido a los incrementos de la tasa de interés interbancaria de equilibrio (TIIE) y a las calificaciones negativas de la deuda por parte de Ficht Ratings y Moody´s. En esta perspectiva, el servicio de la deuda solo disminuirá en la parte que corresponde a la amortización de la deuda (pago del principal). Por su parte, los pasivos de corto plazo ("Cuentas de Orden: Operaciones en Proceso de Aprobación") ascienden a 41, 110.2 millones de pesos. En el Primer Informe Trimestral se sostiene que se encuentran en proceso de depuración y se destaca que esta situación puede ocasionar ajustes, reclasificaciones y cancelaciones de algunos saldos. Por lo cual, los acreedores del gobierno tendrán que esperar hasta que se validen los compromisos financieros.

El gobernador se ha rehusado a informar sobre los ajustes realizados a las cuentas presupuestarias estatales porque no quiere ser portador de noticias negativas. No desea comunicar que se tiene previsto que los ingresos públicos estatales no aumentarán; que a pesar de los esfuerzos realizados no pudo disminuir el gasto corriente y que en este año no se tendrán los beneficios previstos con la reestructuración de la deuda. En pocas palabras, no quiere informar que los "ajustes" a las cuentas presupuestarias del estado no resultaron como esperaba.