Política

Yunes Linares: y los senadores y diputados ¿cuándo?

mayo 24, 2017

Para garantizar seriedad y credibilidad ante la sociedad –que está exhausta de corrupción y complicidad– es necesario que la justicia no sea selectiva, porque los que hasta ahora están presos son "gente menor", de ahí que , si se abrió la cloaca, que se limpie hasta el fondo, pues todos los códigos penales del país señalan que los delitos son por acción u omisión, es decir, que no hay escapatoria para nadie, senadores, diputados –federales y locales– que en tanto Duarte y su pandilla saqueaban al estado, ellos mantenían el silencio más ostensible de que se tiene memoria.

Los senadores veracruzanos que han cometido los delitos por los que deben ser procesados, imputados o enjuiciados ante los atracados sufridos por el pueblo son, ni más ni menos, Fernando Yunes Márquez, Héctor Yunes Landa y José Yunes Zorrilla, quienes tienen que pagar por su conducta y quedar inhabilitados para ocupar un cargo de responsabilidad, pues su silencio llevó a la catástrofe que tiene sumido a esta entidad federativa y demostraron que su complicidad o contubernio con el gobernante en turno vivió la etapa más ominosa de que se tenga memoria.

No se trata sólo de festinar mediáticamente lo hasta hoy conseguido, que es pírrico, sino profundizar sin contemplación alguna, pues en el ejercicio de sus funciones no fueron garantía para salvaguardar la legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia en el desempeño de sus funciones de la más amplia responsabilidad, pues los daños y perjuicios patrimoniales, causados por sus omisiones, es de tal magnitud que no se les puede perdonar que vivan en la impunidad, porque el objetivo esencial de erradicar la corrupción sería meramente epidérmica y es lo que ya no puede admitirse ni tolerarse.

Como bien lo apunta la Canacintra que todos los saqueadores del dinero público deben ser castigados, y cuando se dice todos, "tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata" no debe dejarse títere con cabeza, por ello, si a Miguel Ángel Yunes Linares le tocó asumir esa responsabilidad deberá asumirla sin miramientos, pues su gobierno de dos años, lo podrá hundir para siempre si no pugna porque se integren debidamente las denuncias contra todos los que de una u otra forma se hicieron de la vista gorda.

Aquí se dijo, en su tiempo, que la legislatura del Estado no debió permitir que el fiscal Luis Bravo Contreras dejara el cargo de fiscal y menos que se designara otro a modo o gusto del gobernante en turno, pues había sido electo por nueve años, en tanto no existiera causa grave, de suerte que al permitirle la huida, y al denunciarse ahora encubrimiento ante el saqueo tendrá que integrase la carpeta respectiva para fincarle la responsabilidad en que haya incurrido.

Como bien lo apunta La Jornada Veracruz, en su editorial, un juez federal ha ordenado que todas las denuncias presentadas y que deliberadamente fueron desatendidas por el fiscal Bravo, se resuelvan, lo que es suficiente para acreditar que hubo negligencia en el servicio público y obstrucción a la justicia que amerita el ejercicio de la acción que en derecho corresponda.

Por ello, en vista de los antecedentes, la omisión al no proceder contra los senadores y diputados por las responsabilidades incurridas, puede llevar, a la corta o la larga, que se emprendan acciones contra los que fueron tapaderas, en el caso elocuente, el gobernador Yunes Linares y su fiscal.