Política

Amplían denuncia a Bermúdez por caso Gibrán Martiz; "que no salga"

mayo 24, 2017

"Tienen detenido al asesino de mi hijo, quiero que no salga", dijo Efraín Martiz Aguirre, padre de Gibrán Martiz Díaz –excantante de La Voz México asesinado en 2014–, al llegar a la Fiscalía General del Estado (FGE), en donde amplió una denuncia contra Arturo Bermúdez Zurita, ex secretario de Seguridad Pública, a quién responsabiliza del secuestro y la muerte del joven de 22 años.

El padre llegó para refrendar lo que hay en el expediente integrado por Luis Ángel Bravo Contreras cuando era procurador del estado –hoy Fiscalía General del Estado–, esperando que no haya desaparecido nada, que esté todo completo, que haya copias de todo. "Que realmente esté todo lo que habíamos hablado y sí otra vez tuviera que hacer la declaración, lo haría.

"La CNDH hizo una recomendación en donde aparecen todos los atropellos que hizo la Policía Estatal y en el término que llegó esa recomendación, la gente de la policía y del gobernador Duarte no hicieron nada, ellos se manejaron como si no hubiera pasado nada y allí habla que a mi hijo lo tuvieron en la Academia de Policía en el Lencero. El teléfono de mi hijo en Las Ánimas, en la casa del ex secretario de Seguridad Pública, Bermúdez Zurita. Todo esto está en los expedientes en la Fiscalía, espero que no se haya desaparecido nada, son cosas que no son presunciones, son pruebas físicas, no ‘satelital’, como decía Luis Bravo Contreras, que no entiende de tecnología".

Hay pruebas en el GPS de su teléfono y no fueron consideradas por la Fiscalía con Luis Ángel Bravo, pero Gibrán Martiz y un acompañante (menor de edad) fueron privados de su libertad y posteriormente asesinados el 18 de enero de 2014; sus cadáveres fueron hallados en un paraje de Puente Nacional, a 55 kilómetros del puerto de Veracruz. Ambos presentaban el tiro de gracia y rastros de tortura, como golpes y descargas eléctricas.

De todo lo que ocurrió a su hijo, Efraín Martiz sostuvo que también lo sabía Érick Lagos, entonces secretario de Gobierno, por eso también es señalado en la ampliación de denuncia, que según señalamientos de sus propios colaboradores de la Secretaría de Gobernación, habría hecho perdidizos entre 3 y 5 millones de pesos que Javier Duarte ordenó entregar a la familia Martiz Díaz.

"Duarte ofreció como ayuda un pago, yo que aceptaría siempre y cuando fuera bajo un esquema legal, no como si me dieran dinero en efectivo para callarme. En ese inter, gente de Marlon Ramírez (subsecretario de Gobernación) señala que el último que vio ese dinero fue Érick Lagos, entonces secretario de Gobierno", precisó el papá de Gibrán.

La obligación de entregar esa indemnización a los deudos, surge de una recomendación (14 /2015) de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la cual exhortó al entonces al secretario de Seguridad Pública establecer garantías de no repetición en este tipo de casos.

Pero también dijo el padre que hay una responsabilidad de Vito Lozano, ex director jurídico del Congreso local, quien a través de su despacho jurídico negoció para que los policías señalados salieran libres. Felipe de Jesús López Domínguez, Uriel Pérez, Manuel Ortiz Alarcón, José Luis Pérez Vela, Iván Cortés Espíritu, Mauricio Rodríguez Santiago y Abel Bruno Martínez. Sin embargo, el 18 de diciembre de 2014 los siete obtuvieron su libertad tras pagar una fianza por 5 mil pesos.

De acuerdo con investigaciones, el día de la desaparición Gibrán se reunió con un joven de nombre Luis Eduardo Caballero, originario de Alvarado, quien tuvo una discusión en una discoteca con el hijo de Bermúdez Zurita, apodado El Pimpón; a Luis Eduardo le dieron un tiro en la cabeza y mi hijo y a su acompañante los privan de su libertad; se los llevan solamente por haber presenciado los hechos, dijo el papá de Gibran.