Política

"Aprobación de gasoducto expone presunta corrupción; dictamen de cabildo es escaso"

mayo 19, 2017

La aprobación del gasoducto representa una traición y un albazo de Américo Zúñiga Martínez en pleno proceso electoral y evidencia, sin duda, un asunto de corrupción en el que pudo haber mucho dinero de por medio, señalaron integrantes del colectivo Rescatemos Xalapa, "toda obra requiere una evaluación de riesgos y de los daños ambientales, una obra no se puede contraponer a un proyecto, al ordenamiento ecológico y territorial de una ciudad; en casos como éste, que puede haber afectaciones a la ciudadanía, de magnitudes considerables, tiene que existir una consulta directa, no es suficiente con la opinión de los representantes sino la ciudadanía tiene que opinar y manifestarse al respecto".

En conferencia de prensa, los académicos Alfonso Oseguera Cruz y Ana Fontecilla, acompañados de otros integrantes de dicho colectivo, criticaron que la noche del miércoles 17 de mayo, el cabildo de Xalapa, en su mayoría priísta y panista, así como de Nueva Alianza, aprobó el proyecto de gasoducto que abastecería de gas natural a empresas privadas, y que considera un trazo por el subsuelo de los municipios: Emiliano Zapata, Xalapa y Coatepec.

El gasoducto representa, dijo Osegueda Cruz, "un mecanismo de fortuna rápida, de negocio fácil, y poniendo muy por atrás toda la planeación, todo el ordenamiento urbano y toda la legalidad reglamentaria existente en Xalapa".

"Es terrible lo que ha sucedido porque pareciera ser que se repite el fenómeno de Odebrecht. Todos estos megaproyectos van acompañados de su dosis de corrupción, de un interés enorme en términos económicos, que doblega a los gobiernos locales, y entonces nos mete, durante todos esos meses en los que Américo va a tener a un lado la presencia de un presidente electo, en un problema de poder en el sentido de quién gobierna Xalapa".

Al haber maniobrado Zúñiga Martínez en pleno proceso electoral, "tendremos un presidente sin legitimidad ciudadana, que no escuchó a la ciudadanía, que no escuchó las voces de protesta, es una medida realmente anti popular, y acordada a espaldas de la gente y al mismo tiempo va a tener un presidente y una comuna alterna que no puede aún tomar decisiones... Esta duplicidad de poderes va a estar menguada por una empresa que va a estar adueñada de Xalapa durante todos estos tiempos y que previsiblemente quiera acelerar la construcción del gasoducto".

El proyecto del gasoducto fue aprobado sin realizar una consulta ciudadana, sin existir una profunda evaluación de riesgos, poniendo el interés particular por encima del de la población, y en pleno proceso electoral, lo cual es una estrategia del actual alcalde Américo Zúñiga Martínez, coincidieron los integrantes del Colectivo rescatemos Xalapa.

"Hay tres cosas fundamentales, por ejemplo toda obra requiere una evaluación de riesgos y de los daños ambientales. Hay distintas formas en que se tiene que presentar un documento. Otra es que no se puede contraponer un proyecto al ordenamiento ecológico y territorial de una ciudad; y la última, en casos como éste, que puede haber daños a la ciudadanía, de magnitudes considerables, tiene que ocurrir una consulta directa, no basta con la opinión de los representantes sino que también la ciudadanía tiene que opinar y manifestarse", sostuvo Ana Fontecilla.

El problema en torno a la consulta, es que Américo Zúñiga dio el albazo al gasoducto en pleno proceso electoral, a unos meses de terminar su gestión, "tenemos un problema bastante grave en torno al gasoducto... En pleno proceso electoral el presidente municipal Américo Zúñiga toma una iniciativa que había sido postergada precisamente por la cantidad de manifestaciones que hubo hacia la construcción de ese gasoducto que va a cruzar por las principales arterias de Xalapa, además de Emiliano Zapata y Coatepec, convirtiendo a Xalapa en un negocio fácil".

Ante ello lamentaron que el gobierno estatal que encabeza Miguel Ángel Yunes Linares, ha estado callado, lo que hace pensar que también viene una ofensiva en este sentido, "el gobernador del estado tiene que hacer un pronunciamiento en términos de si va a permitir la construcción de ese gasoducto y se va a poner del lado de unos partidos políticos y de la oligarquía, o se va a poner de parte de la población de Xalapa. Tiene que pronunciarse".