Sociedad y Justicia

"Ley contra desaparición no cumple con exigencias"

abril 28, 2017

Orizaba, Ver.- Los senadores con la Ley General contra la Desaparición Forzada, alistan la traición a las víctimas por desaparición forzada. No tan sólo simulan trabajar en los derechos humanos, sino que además blindan a las instalaciones de las fuerzas armadas, "campos militares y lugares clandestinos".

En un comunicado la organización no gubernamental, Comité Cerezo se suma al repudio al "Dictamen de Ley General contra la desaparición forzada y desaparición cometida por particulares que se está discutiendo en el Senado de la República". Entre los argumentos que presenta, según su comunicado es que "el dictamen es insuficiente ante la gravedad de las desapariciones en el país porque no cumple, de manera general, con los estándares internacionales en materia de derechos humanos ni con las exigencias de las organizaciones de víctimas, de derechos humanos y populares agrupadas en la campaña y de miles de familiares de víctimas en todo el país".

En este dictamen, señala, "hay pequeños avances en la Ley General producto de la constante lucha de diversas organizaciones de víctimas y no de la voluntad política del gobierno, quien nos obliga a denunciar que el espíritu de la Ley General no corresponde a las exigencias y expectativas de las víctimas. Durante casi dos años hemos sido testigos de la simulación de diálogo por parte del gobierno federal y de la falta de voluntad política para erradicar las desapariciones forzadas en el país".

El mejor ejemplo, dice el texto, "lo tenemos en el caso de la simulación que hace el gobierno federal en el diálogo con diversas organizaciones de víctimas y de derechos humanos, las cifras de desapariciones forzadas se han venido incrementando año con año. La estrategia de la Federación, desde un inicio, fue desgastar, tratar de dividir y engañar con falsas promesas a las familias y organizaciones que han venido exigiendo la Ley General.

"Ante ello, en todos los espacios en los que logramos estar presentes, conjuntamente con diversas organizaciones de víctimas y de derechos humanos, dimos la lucha para llevar ante el gobierno federal las exigencias de miles de víctimas de desaparición forzada que desde la década de los años sesenta han mantenido la demanda de justicia y verdad, intentar menos que eso sería como arrancarle el corazón a quienes han dejado todo por encontrar a sus hijos, a sus familiares".