Política

La Normal Veracruzana y la democracia.

marzo 23, 2017

Las condiciones sociales, vicios y virtudes son normalmente evidenciados en las instituciones y las educativas no sólo no son la excepción, sino que inclusive pueden ser más sensibles y predictoras de las condiciones futuras del entorno político social. No es de extrañarse que la Benemérita Escuela Normal Veracruzana (BENV) en su proceso de relevo de su dirección evidencie su condición de democracia. Los partidos políticos, instituciones valiosas por sus principios, han sido en general, secuestrados por camarillas de convenencieros individualistas, salvo honrosas excepciones, en general no defienden la causa que predican, se padece la partidocracia que impone al gobierno con candidatos de entre las peores personas, pensemos en Duarte y su partido.

Resultado de la Junta Académica para la elección de director, esta escuela evidenció una suerte de "sindicocracia" en la que tres sindicatos lejos de circunscribirse a defender derechos laborales ahora usurpan la vida académica, imponiendo al menos uno de ellos, para puestos sensibles a un personaje o varios de dudosa condición ética y pertinencia. Igual que la Reforma Educativa de Peña, haya sido, en realidad, una reforma laboral confundiendo educación y derechos laborales implicó una mentira y labró su fracasó; así seguramente fracasará un proyecto académico normalista definido por instancias ilegítimas y vicios de origen, que acusaría la ausencia de juicio crítico y juicio político al seno de órganos de vocación democrática, nublara la ya de por si incipiente ciudadanía normalista.

Los problemas socioeconómicos de México, en tanto inquilino del neoliberalismo, derivan, muchos de ellos, en la falta de soberanía y libertan para regir su vida nacional. Así, los problemas del cambio de dirección iniciaron por la evidente intervención, por supuesto errónea, de agentes jerárquicos superiores que presentaron una convocatoria en la que se contravenía la norma interna definida como Reglamento Interno, el cual organiza en gran medida la vida de la institución, en particular la propia "Respetable Junta Académica". Pues bien, la convocatoria citaba a la referida junta académica que norma el mismo reglamento que desconocía.

En la colonia española era común ver en las leyes que enviaba España "hágase, pero no se cumpla" y parece que las autoridades de la Secretaría de Educación nos hacen padecer con esa desquiciante tradición, cuando nos aplica una convocatoria confusa, carente de principios democráticos y más bien excluyente y errática. Pero que cínicamente convoca a los interesados.

Dicho reglamento interno define que el gobernador del estado nombrará al director de la BENV, ahora la convocatoria asigna esta potestad al Secretario de Educación degradando a la escuela y contraviniendo el Plan Estatal del gobierno de Yunes que habla del fortalecimiento del normalismo. ¿Cómo sería si fuera debilitamiento del normalismo? Finalmente, la convocatoria también explica que quien organiza el certamen, lo planea y lo realiza, recibirá las inconformidades de los participantes para definir si son procedentes, es decir se convierte en juez y parte. Y es por eso que de los tres multianunciados candidatos, surgió ahora "una terna de un solo concursante", con lo que pese a quien le pese, se anula la deseada, por alumnos y docentes, justa democrática. Convierte el proceso en otra cosa, que podrá ser tan legal como la autoridad lo quiera definir, pero su legitimidad de ahora en adelante será de dudosa a nula.