Política

Vergüenza

marzo 05, 2017

La inmensa mayoría, si no es que todos, de los feminicidios cometidos en Veracruz permanecen impunes, y no son pocos. Crimen que concreta la lacerante dimensión de la violencia sexual y de género que subyacen en la reproducción social del estado.

La descomposición derivada de años de violencia abonada por el estulto empecinamiento de los gobiernos mexicanos en acatar y aceptar la guerra empezada por Felipe Calderón.

En el contexto de la violencia de Estado en contra de las empresas criminales se violenta repetidamente el cuerpo, la sexualidad, la libertad y la vida de las mujeres. La generalización de esta violencia socaba severamente la sanidad social porque exacerba los reflejos y prejuicios de una reproducción social misógina soportada por las religiones mayoritarias. La desvaloración masculina de ellas se reafirma cuando los crímenes contra las mujeres por el hecho de ser mujeres sistemáticamente quedan en la impunidad.

No debiera hacer falta decir que la violencia sistémica contra de ellas es violatoria de los derechos humanos y extiende comportamientos mitológicos paralelos cuando el problema se normaliza y se integra como uno más de los muchos comportamientos no deseados que existen pero que no se puede hacer nada porque son culturales.

El problema es importante en buena parte del mundo, pero en México y específicamente en Veracruz ha alcanzado niveles de patología escalofriantes. La indiferencia tanto de los gobiernos como en general de la sociedad es prueba de ello.

Hace un año, a principios de marzo, estaban en la impunidad más de mil 200 feminicidios en el estado, al terminar el mes se habían acumulado otros 30 más. En el primer mes de 2017 habían ocurrido más de 20 en Veracruz. Los feminicidios y desapariciones se han triplicado en el estado

Esto es un problema extraordinariamente grave que exhibe descarnadamente las patologías sociales que vergonzantemente arrastramos y preferimos negar. Es la hora que la alerta de género sigue durmiendo del sueño de los justos.