Sociedad y Justicia

Deplora la Iglesia católica uso de medicinas adulteradas; acusa "burla de los poderosos"

febrero 12, 2017

Orizaba, Ver.- La jerarquía católica revive el presunto uso de medicamentos clonados y caducos en la administración de Javier Duarte. Exige al cristianismo "no quedarse inmóvil" y califica "como farsa de los poderosos" casos como este; fustiga, además, la aprobación de la eutanasia y la práctica del aborto en la Ciudad de México (CDMX), el obispo Eduardo Cervantes Merino, precisa que la sociedad "está enferma y marcada por el robo, egoísmo y el engaño".

En su mensaje, pronunciado en la Homilía por la Jornada Mundial del Enfermo, el prelado abordó sin decirlo explícitamente, las presuntas corruptelas que se aplicaron desde la Secretaría de Salud (SS) en la administración de Javier Duarte y Fidel Herrera, "ante los engaños de los poderosos, ante los fraudes y burlas especialmente a los hermanos pobres enfermos como pasó en el estado de Veracruz, el cristiano no pude quedarse inmóvil", expresó.

"(Lo ocurrido) es una burla que hacen los poderosos que llegan a estar en el gobierno y que (recurren) a la corrupción del engaño, ofrecen medicina falsa, paliativos a pacientes terminales; lo que vemos es una sociedad enferma, marcada por el egoísmo, robo, engaño, donde el cristiano no puede quedarse inmóvil sino hacer la diferencia promoviendo el amor de Jesús".

Pero ese no fue el único tema en esta jornada eclesiástica pues igual fustigó la legislación con la que, en CDMX se aprueba la eutanasia, "hoy la dignidad humana ha sido denigrada, uno de los ejemplos claros es la legislación en favor de la muerte asistida o del aborto, pero en medio de estos desafíos los cristianos están llamados a ser testigos de la vida del respeto al enfermo y la solidaridad fraterna.

"Los misterios del dolor y la muerte, la escritura sagrada ayuda a entenderlos, y es clara al enseñar que la enfermedad no es enviada por Dios sino es el resultado del pecado original y por el cual todos los seres humanos se revelaron a los planes de Dios; los creyentes no debemos olvidar que somos criaturas pero que Dios es eterno y a pesar de que el hombre está enfermo espiritualmente puede ser salvo por el sacrificio de Cristo en la Cruz".

Consideró que de apegarse a la fe, "Él nos trae luz y nos reconcilia con Dios el Padre, el Santo Evangelio nos presenta que no pasa Jesús de largo cuando alguien sufre, con quien no es tomado en cuenta. Él vino a reconstruir, restaurar y cubrir las necesidades, por eso los discípulos de Cristo no pueden pasar sin darse cuenta de lo que sucede alrededor y en sus posibilidades ayudar a que no siga la situación de alguien igual".

El amor de Cristo, expresó, alienta a que sigamos trabajando y sirviéndole, al llevarle consuelo al que padece en la trinchera en donde la gente se encuentre, ya sea como médico, enfermera o familiar, "la unción de los enfermos no es para que te alivies o te vayas al otro día, es para tener la gracia de Cristo en la enfermedad".

El mensaje que se les debe llevar a los enfermos, dijo, es que este sufrimiento "es para unir su límite y dolor a Cristo, porque él entregó por amor su vida en la cruz".