Política

Unidad, pero a ciegas

febrero 12, 2017

El desorden atrabiliario e inquietantemente bisoño del presidente norteamericano que ha tomado contra México como encarnación de todos los males y abusos contra Estados Unidos ha tenido un efecto curioso en México que, sobre la base de la exacerbación de sentimientos nacionalistas se convoca a una marcha para celebrarse hoy en la Ciudad de México. Con el gancho de la UNAM, 77 organizaciones civiles y empresariales misceláneas, pero funcionales al sistema llaman a defender a al país y sus gobernados frente a las irritantes expresiones y lenguaje del señor Trump con el país. La intención manifiesta, se ha dicho, es demandar al gobierno para que anteponga el interés complejo del país en toda negociación con los Estados Unidos. Se pedirá al gobierno que informe puntualmente del desarrollo de las negociaciones y que se haga cargo de instrumentar políticas concretas y de bote pronto para combatir la pobreza, la desigualdad, la corrupción, la impunidad y las violaciones a derechos humanos.

Loable convocatoria que, puesta así, es imposible discutir y menos aún regatear solidaridad. A varias universidades que convocan se suman organizaciones prestigiosas como Amnistía Internacional y el Grupo de Información y Reproducción Elegida, pero también otras como Mexicanos Primero, Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, Causa en Común, y grupos como Letras Libres y Nexos. Y aquí empieza la inflexión que termina por desvirtuar la verdadera intención de la marcha.

No es verosímil que estos convocantes representen una verdadera posición de rechazo a las declaraciones y acciones intimidatorias, xenófobas del presidente estadounidense y su gobierno. Ni que logren un cambio significativo a la actitud tímida en el mejor de los casos que consistentemente ha mostrado el presidente Peña Nieto.

Antes pereciera claramente subordinada, y deficitaria en carácter del gobierno mexicano y la casi totalidad de los partidos políticos.

No hay claridad en absoluto en la llamada convocatoria a la unidad. ¿Unidad en torno a quién? ¿Al gobierno?

Antes pareciera el llamado a una tregua en la crítica a la postura y actitudes del presidente y sus allegados de primera línea. Videgaray notoriamente.

Visto el desenvolvimiento de la Federacón desde la invitación al entonces candidato republicano, no hay razón alguna para apoyar al gobierno y sí muchas para exigirle y presionarlo a que exprese sin eufemismos dulcificados la opinión nacional frente a la hostilidad del gobierno norteamericano. Esto sin contar los muchos saldos pendientes que tiene e gobierno federal con la sociedad mexicana toda. Entre esos los 43 normalistas de Ayotzinapa, la violencia e impunidad generalizadas, la irritante corrupción gubernamental federal y desde luego las llamadas y malogradas reformas estructurales ¿Unidad en su entorno pese a todo ello?

Se apoya al gobierno mexicano sin joterías ni regateos siempre y cuando el gobierno y el presidente dejen de jugar a la imposible conciliación y se planten. Entonces sí