Política

A 4 años muerte de activista Noé Vázquez, sin justicia; empresa influye en caso: ONG

febrero 01, 2017

Orizaba, Ver.- En 48 meses el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) no ha sido capaz de esclarecer el asesinato del ambientalista Noé Vásquez Ortiz, opositor a la construcción de la planta hidroeléctrica "El Naranjal". Las diligencias han sido muy lentas e incluso se teme que la empresa constructora influya en la dilación de las investigaciones. Hay una gran opacidad en la administración de la justicia en el estado, acusa Jairo Guarneros Sosa activista de la zona e integrante del "Colectivo Defensa Verde, Naturaleza para Siempre".

De entrada reconoce que el TSJ, "ha sido omiso para esclarecer el asesinato, la justicia se dilata o en otras palabras se hace pendeja. Ya se cumplieron tres años y medio del asesinato de Noé Vásquez Ortiz, integrante del colectivo y del Movimiento Mexicano de Afectados por las Represas y en Defensa de los Ríos (Mapder) y no hay avance en las investigaciones.

"Noé fue cobardemente asesinado en Amatlán de Los Reyes, justo cuando se iniciaría el décimo aniversario de la organización en la que participaron diversas delegaciones del país en donde se resiste al despojo de los recursos naturales. El mensaje era claro, frenar la lucha que se estaba librando y se sigue librando en contra de la construcción de la hidroeléctrica el Naranjal así como que los depredadores de la naturaleza y los ríos utilizarían cualquier método, incluso el asesinato artero y cobarde con tal de llevar a delante sus planes de destrucción y muerte", puntualiza.

A partir del asesinato, tanto el pueblo de Amatlán como los del colectivo Defensa Verde, Naturaleza para Siempre, no sólo tuvieron que enfrentar la muerte de Noé, sino también que la persecución de quien fuera testigo de los hechos y de plano se viera obligado, por las amenazas y el riesgo que corría, a dejar a su familia y su comunidad para resguardar su integridad y su vida.

"No es fácil y menos siendo menor de edad vivir primero, como testigo de un asesinato y luego lejos de la familia y del lugar donde uno vive, estudia y tiene lazos familiares y sociales, todo esto tiene una afectación emocional sin duda alguna tanto para uno como para la familia, pero tal parece que para los que administran o más bien dicen administrar la justicia, esto les tiene sin el menor cuidado, ellos simulan que trabajan por la justicia, están y conviven con su familia, sus amistades".

De la fecha del asesinato, agosto de 2013, "han pasado ya prácticamente cuatro años de seguir en un proceso legal que no concluye aún; cuatro años de desgaste para los familiares de Noé y por si fuera poca la afectación emocional de quien fuera testigo que al cumplir la mayoría de edad en tan dilatado proceso, fue obligado a presentarse para encarar a los asesinos. De nuevo se encaró a aquella pesadilla de cuando aún era menor; recordó con frustración que nada pudo hacer en ese momento para evitar el asesinato, pero no sólo eso, sino pensar que él también estuvo a punto de perder la vida en ese momento.

"¿Qué pretenden con someterlo a esa tortura?, ¿Qué pretenden con alargar hasta llegar a casi cuatro años el juicio en contra de los asesinos de Noé? ¿Buscan acaso que el desgaste, la intimidación y la tortura acabe por abandonar el juicio y que los asesinos puedan salir en libertad? Si esto último es así, ¿en qué situación quedaría y a quien señalan como testigo –que para mí más bien también fue víctima– con los asesinos en libertad? ¿A quién o a quienes buscan proteger desde la administración de justicia en este caso? En fin, son muchas preguntas las que hay y pocas respuestas, lo que sí hay es una certeza, dilación ya sea intencional o no del proceso en contra de los asesinos de Noé y responsables de la situación que vive el testigo de ese cobarde asesinato, no sé porque pienso y pienso que es posible que la mano de los de la hidroeléctrica el Naranjal está metida en este asunto", presume.