Política

Miopía atávica

enero 28, 2017

La mezquindad cortoplacista que aqueja a los políticos funcionales en el sistema de este país parece dominar a la los diputados locales veracruzanos. Subespecie de homínidos a la que con demasiada generosidad, el lugar común suele llamar clase política.

Personajes de discutible representatividad popular que por interés privado prefieren ser funcionales a los intereses de su partido y de sus grupos, antes que al interés del Estado y de sus supuestos representados. Los diputados locales no se tomaron la molestia de discutir y votar en contra de un eventual dictamen que otorgue la autonomía financiera a la Universidad, simplemente no la incluyeron en la agenda.

Lo hicieron sin siquiera ocuparse de dar explicación. El tema no es en absoluto menor. Con las imperdonables acciones de la administración anterior y ahora con esto, los diputados condenan las capacidades y eficacias de la más importante institución de educación del estado.

Los tomadores de decisiones del estado parecen carecer de la calidad ético-política para tomar decisiones de Estado que beneficien el proyecto común de los veracruzanos. Se niegan a discutir la autonomía financiera universitaria, y la condenan a los cambiantes vaivenes de las consideraciones político-presupuestales de coyuntura.

Lo hacen sin mayor explicación y sin el menor sentido de coherencia en la concepción de estado, porque en 2016 la LXIII Legislatura aprobó el dictamen de reforma al artículo 10 de la Constitución Política del Estado que otorga autonomía financiera a la UV.

Podrán racionalizar y argüir que hay cosas más urgentes, pero nunca más importantes. Desde cualquier óptica la actitud de los diputados es reprobable. Nada hay en el estado que impida aprobar y dar certidumbre a la tarea de la educación superior. Hay una crisis financiera, sí, pero eso no es impedimento para comprometer como estado el porcentaje fijo del presupuesto disponible que saque a la universidad de regateos, generalmente determinados por las mezquindades de diputados y partidos políticos.