Política

Contradicciones en el nuevo sistema de justicia penal acusatorio: reportero agredido en Acayucan

enero 24, 2017

El nuevo sistema de Justicia Penal Acusatorio (SJPA) presenta omisiones, en el caso de Veracruz no existe una capacitación adecuada para los encargados de mantener el orden y dar seguridad a los ciudadanos, enunció el reportero Santos López Celdo –agredido por la policía del Estado el 10 de diciembre del año pasado en Acayucan-.

Santos López Celdo es abogado y labora como reportero del Diario del Istmo en la localidad de Acayucan -desde hace más de dos décadas-. Con respecto a la agresión sufrida por parte de los policías, al ser entrevistado, en la primera quincena de enero del presente año, señaló que la denuncia que interpuso no ha prosperado debido a que la evaluación de los daños está incompleta, por eso no la han mandado a la fiscalía especializada que es el órgano correcto.

El contexto en el cual se desarrolló la agresión fue descrito por López Celdo: Acudió a tomar unas fotografías de veinte cadáveres de presuntos delincuentes que habían sido abatidos por policías en Suchilapa, localidad del municipio de Jesús Carranza, el sábado 3 de diciembre del 2016. Los cuerpos se encontraban en el anfiteatro municipal, en donde fueron detectados porque despedían un olor fétido.

El anfiteatro municipal de Acayucan se ubica a un costado del panteón, colinda con el municipio de Oluta, es propiedad de la fiscalía general del estado; y no funciona como debería, desde su remodelación hace ocho o nueve años, el sistema de refrigeración presenta problemas, lo mismo sucede con el alumbrado, carece de agua, solamente es ocupado como una especie de bodega de cadáveres.

La entrada del anfiteatro se encuentra a diez metros de distancia de éste, el reportero captó imágenes panorámicas de ese preámbulo, denominado el descanso cuyo límite con otras áreas quedó establecido por una malla ciclónica. Santos desde donde se encontraba no podía ver los cuerpos, en cambio, escuchó y sintió la agresión de algunos elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado. Los policías lo sometieron para quitarle su equipo de trabajo; además, lo golpearon y le gritaron: "Por eso los matan".

"No había cordón, ni aseguramiento, ni nada, solamente estaban unas patrullas, entonces, quién sabe porque no me detuvieron en el momento. Llegué en un taxi, pasamos por donde se encontraban y entramos completamente libres hasta el panteón municipal". Enunció Santos Celdo, para posteriormente, detallar la forma en la que fue agredido: "Un policía encapuchado llegó y me tomó del brazo con el que sostenía la cámara, luego me dobló la manos y me agarró del cuello, me querían quitar el celular, lo cambie de lado, otro uniformado se acercó a mi mano derecha, entre los dos me sometieron, les entregué el teléfono, no conformes, uno de ellos me golpeó en un costado e instantes después me aventaron sobre una de las lápidas".

El protocolo establece que cuando una persona es objeto de violencia en forma inmediata pida apoyos a otras -compañeros-; y a la policía, enunció Santos López, sin embargo, en este caso no se podía activar la alerta temprana porque los agentes agresores fueron precisamente elementos de seguridad pública, por otra parte, nadie por la vía telefónica podía comunicarse con él porque su celular lo tenían los uniformados.

Ha pasado más de un mes, desde la agresión, el periodista reflexionó: Sus compañeros le han señalado que se debe de castigar a los policías que lo agredieron, sin embargo, desde su perspectiva, lo importante es que sean capacitados porque resulta contradictorio que los funcionarios señalen que la Comisión de Derechos Humanos del ámbito estatal y nacional, así como la Comisión de Atención y Protección a periodistas están proporcionando cursos a los policías, cuando en la práctica se refleja un desconocimiento total: "La actuación de los policías ese 10 de diciembre, dejaba mucho que desear porque el anfiteatro no era el lugar del crimen, en este se encontraba la evidencia, pero mientras no la tocara no estaba cometiendo ningún delito. Los reporteros se encuentran obligados a respetar la cadena de custodia en el lugar de los hechos".

El secretario de Seguridad Pública del ámbito regional se comprometió a que se iba a desarrollar una investigación interna, para la cual, el periodista aportó algunas pruebas, videos sobre la agresión con las voces de los policías buscando la manera de borrar las fotografías y la información que se encontraba en su celular; también, en ellos se encuentran los momentos en donde los uniformados tratan de obstruir su trabajo.

En caso de que se llegué a configurar el delito de abuso de autoridad, los policías tendrían que ser encarcelados y no tendrían derecho a fianza, lo cual, desde la perspectiva de Santos López Celdo: "Sería injusto porque a final de cuentas estaban cumpliendo con una orden y excedieron su fuerza por ignorancia".