Política

Érika Ayala cobró por 3 años sueldo de maestra comisionada pese a la reforma

enero 24, 2017

Luego de ser aprobada la reforma educativa en enero de 2013, que prohíbe que maestros comisionados a sindicatos sigan cobrando su sueldo, la lideresa del Sindicato Único Independiente de Trabajadores del Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz (Suitcobaev), Érika Ayala Ríos, se mantuvo cobrando durante tres años un salario mensual de 32 mil 505 pesos, con la protección del duartismo.

De esta forma, de enero de 2013 hasta enero de 2016, la líder sindical habría cobrado un aproximado de un millón 600 mil pesos por concepto de sueldo, mientras se enfocaba en ser dirigente estatal del PRI, respaldar la campaña a diputada federal de Elizabeth Morales, además de encabezar su sindicato.

Conforme a la respuesta del Cobaev a una solicitud de información, fue apenas el pasado 1º de febrero de 2016 cuando la lideresa sindical dejó de cobrar un sueldo al mismo tiempo que encabezada los trabajos de su gremio.

De esta forma, Érika Ayala Ríos cobró su sueldo de manera indebida como Profesora Titular C de tiempo completo, al mismo tiempo que encabezó la dirigencia estatal del tricolor, además de su labor como dirigente sindical.

En la respuesta emitida por el Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz indica que Érika Ayala Ríos ingresó al Cobaev el 16 de agosto de 1996. Su función es administrativa con un sueldo mensual de 36 mil 515 pesos y actualmente tiene una licencia sin goce de sueldo a partir del 1º de febrero de 2016.

La reforma educativa aprobada por el Congreso local en enero de 2013, que se armonizó con la impulsada por Enrique Peña Nieto, plantea entre otros aspectos, que ya no se permitirá el pago de sueldo a maestros comisionados a sindicatos o a labores totalmente ajenas a la enseñanza o labores con la administración de la educación.

Sin embargo, conforme a la respuesta brindada por la Unida de Transparencia del Cobaev, Ayala Ríos sólo dejó de cobrar su sueldo desde el 1º de febrero de 2016 y durante tres años previos, sin importar que atendía aspectos de su sindicato o que estaba enfocada a temas exclusivamente políticos y electorales, ella se mantuvo cobrando su salario de manera normal e ilegal.