Política

Deuda pública y préstamos, el vacío profundo de la corrupción

enero 13, 2017

La crisis financiera del estado se encuentra en su peor momento y será sumamente difícil salir de ella pues el desfalco a las finanzas públicas ocasionado por el gobierno de Javier Duarte minó las posibilidades de generar una política de inversión pública que subsane la parálisis y el estancamiento que se acumuló en los tres últimos sexenios.

Aunado a ello, la embestida del presidente estadunidense Donald Trump, el gasolinazo y la debilidad del peso frente al dólar generan condiciones para que el presente año sea complicado para la economía en general de acuerdo con presidente nacional de la  Confederación de Cámaras Nacionales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin).

Ante dicha emergencia y con el propósito de aclarar el destino del dinero público, en particular el paradero de los créditos utilizados por los ex gobernadores Miguel Alemán Velasco, Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa, el Congreso local aprobó ayer la creación de una Comisión Especial para la Verdad sobre la Deuda Pública del Estado de Veracruz 1998-2016 que buscará determinar las responsabilidades de los tres en la utilización de créditos.

No será cosa fácil indagar sobre ello y mucho menos suponer la posibilidad de recuperar el dinero malversado o incautar bienes pues ya se ha visto con el caso de Javier Duarte y las enormes dificultades para rastrear sus propiedades malhabidas y ni se diga de cuentas bancarias, pese a lo estridente que ha sido la huida y supuesta persecución del exfuncionario prófugo.

Por lo pronto, dicha comisión tendrá como propósito elaborar informes respecto de la deuda pública de la entidad durante los tres últimos sexenios con la identificación del origen y destino de los recursos respectivos;presentar denuncias por la probable comisión de ilícitos cometidos por los responsables del quebranto financiero y podrá recomendar opciones acerca del manejo de la deuda pública, proponer medidas normativas y administrativas para el uso responsable y transparente de los recursos públicos e informar acerca del seguimiento y situación que guardan los bienes incautados.

Y es que durante los últimos sexenios se convirtió en costumbre que al finalizar la respectiva administración , con la aprobación de la Legislatura, se aprobaran millonarios préstamos a los gobiernos fenecientes de una manera por lo menos sospechosa sobre el destino de tales recursos. A la larga, la acumulación de los adeudos resultó fatal para la economía estatal que aunado a la enorme corrupción del gobierno duartista, tiene postrado al estado en precaria situación.

Hay que recordar que con Javier Duarte de Ochoa fueron diversos los créditos aprobados por las dos anteriores Legislaturas, por casi 27 mil millones de pesos con la buena intención de utilizarlos para obra pública sin embargo a lo largo del territorio veracruzano la inexistencia de obra es evidente, así como las deficientes condiciones de las carreteras. Prueba de ello, es que con dichos recursos se afirmó que se concluiría la Torre Pediátrica, obra que está echándose a perder, además que el equipo médico no aparece en las bodegas.