Política

Secretario o canciller

enero 08, 2017

En el inicio del quinto año de gobierno del presidente Peña Nieto, nombró al ex secretario de hacienda como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). El tercero de esta administración. Ya mucha tinta derivó sobre la renuncia de Videgaray, después del escándalo que representó el volado de la visita del entonces candidato Trump a México, que puso en descubierto la debilidad institucional.

Videgaray, tiene varios retos; primer reto ¿Cómo hacer la conexión de la política interna con la exterior, más allá de los imperativos constitucionales que se le asigna a cada poder? Segunda pregunta, ¿Cómo trazar esas tres palabras desgastadas, llamadas "hoja de ruta" sin antes hacer un balance y diagnóstico de nuestros instrumentos –tan desgastados en la SRE con un presupuesto raquítico, que el mismo apoyó desde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público? Y cuesta arriba ¿Cómo moverse en el convulso desorden internacional, si no se tiene un diagnóstico claro con una mirada mexicana, propia de nuestros intereses, valores, riesgos y oportunidades en el mundo? A veces, otra pregunta a una interrogante es una respuesta válida. ¿Cómo redefinir el interés nacional incluyendo a todos los actores de un país diverso y vibrante como México? Los intereses nacionales han de entenderse en sentido amplio, y no como si fueran los intereses contables de una entidad particular, recordaría el Emb. Víctor Flores Olea. En otros términos ¿Cómo garantizar una red de salvamento, si el nombramiento se sostiene en una relación personal con el grupo compacto del que será Presidente de Estados Unidos? ¿Una diplomacia "económica" cuando se exige hoy más esencia política? ¿Impulsará un nuevo sistema de alianzas globales para México?

Desde antes de la primera alternancia presidencial, los diversos gobiernos han dado una importancia a los Derechos Humanos, que antes estaban en el cerrojo de la soberanía nacional. México entendió que los derechos fundamentales eran un signo que cobraba más importancia global desde el deshielo bipolar. Actualizó su marco y el Constituyente Permanente dio el viraje a que los primeros 29 artículos de la Constitución sean Derechos Humanos. México se sumaba a la vanguardia, pero en papel y en "leyes para ángeles". ¿Qué pasa en México que entre fosa y fosa, descubrimos que se tienen más bajas que un país en guerra civil declarada? México participa en Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la ONU en Haití, Sahara Oriental y Líbano. ¿Qué hará el secretario Videgaray cuando en el propio territorio mexicano no existe un marco regulatorio para que las fuerzas armadas combatan al crimen organizado?

Conviene tener un eco histórico, en virtud de que la denominación de Videgaray ha sido impulsada por el realismo político frente a la nueva era de México con Trump en el poder. En uno de los encuentros que sostuvieron el entonces Presidente de México, Adolfo López Mateos con el Mariscal Jozib Broz, Tito, Jefe de Estado de la desaparecida Yugoslavia, el presidente mexicano comentaba de la peculiar vida y riesgos que representaba para México, aparte del contexto de la guerra fría, la vecindad geográfica con Estados Unidos. Inmediatamente al término del enunciado, Tito, le correspondió el comentario mencionando que Yugoslavia, desearía por lo menos unos cuantos kilómetros de frontera con el vecino del norte para poder vender todos sus productos y en buena parte garantizar su propia seguridad frente a enemigos del exterior.

El problema ecológico en la frontera, el cruce fronterizo migratorio, el comercio, el narcotráfico, Derechos Humanos, son retos que tensan la relación con Estados Unidos. Apelar a la voluntad de ambos gobiernos para avanzar en la solución de problemas demarcados, aún cuando en ciertos temas hay un mutuo desacuerdo, permite destrabar la agenda y avanzar en diversas temáticas de una relación intensa y asimétrica. Pero ¿Vale esto con un personaje como Trump que ha devaluado la democracia moderna más avanzada de Occidente? Videgaray, se encuentra frente a la más tensa relación que se tiene con el vecino del norte, quizá desde el siglo XIX. En ello, recuerda a Emilio O. Rabasa, cuando decía que al secretario de la SRE, lo nombra el presidente de la República, al canciller, la historia ■