Política

Urgente e imprescindible Congreso Pedagógico Nacional

enero 02, 2017

Las cosas no salen como lo esperan los tecnócratas mexicanos, cada vez se les percibe más como corruptos, ineptos y francamente criminales. Esta condición del grupo en el poder de México bien podría expresarse como "caquistocracia", que se define como el gobierno de los que no valen nada, o de los peores. Platón dicta "el precio de desentenderse de la política es ser gobernado por los peores hombres" y ello para nuestra nación es una constante. Este sistema hace evidente la ocurrencia de un estallido social que en versiones preliminares ya se padece. En el estado de Veracruz en el penúltimo mes de 2016 hasta los cuerpos policiacos bloquearon las calles, para protestar contra el desfalco y la corrupción del gobierno estatal saliente, los presidentes municipales, a su vez, invadieron tanto el palacio estatal como la residencia oficial del gobernador. El ejecutivo federal no intervino en la crisis para regularizar la situación, dado su evidente complicidad en los actos de corrupción que desviaran del erario público recursos para favorecer los gastos de su campaña, con la cual usurpó la presidencia de México, todo ello hace indiscutible el desprecio por la democracia y que se desatiende a la política.

La ausencia de la política, que Aristóteles define como hacer el mayor bien para la mayor cantidad de gente, es entonces el centro del problema. Hacer políticos que impongan la democracia como práctica de vida será el trabajo por desarrollar para evitar el rompimiento del estado de derecho, que ya comenzó, no es sólo la idea de crear el gobierno de los mejores, gobierno de los excelentes o aristocracia; sino de gestionar que cada persona forme parte del poder, que el pueblo intervenga, participe y decida acerca de las formas con las que se gestiona y construye su nación, es decir que se constituya la democracia al consolidarse la ciudadanía.

La formación ciudadana le corresponde al sector público, al gobierno, y dentro de éste al sistema educativo nacional. Sin embargo, en los últimos años las políticas y directrices de la educación del estado han sido subordinadas por prerrogativas económicas, en el marco del llamado nuevo liberalismo económico o neoliberalismo, la educación de los mexicanos ha sido encauzada solo a la instrucción para el trabajo y a la sumisión ante el poder.

Si bien la instrucción para la producción de bienes y la "domesticación" del pueblo son condiciones necesarias de la educación pública, cuando no se les equilibra con la imprescindible emancipación del individuo, se le niega ya como pueblo la condición de ciudadanía, al excluir la formación emancipadora se hace un individuo sumiso, indiferente y apático hacia la política. Este sometimiento de la autonomía del individuo y su poder es dictado puntualmente por el modelo neoliberal que se beneficia con las prácticas autoritarias y excluyentes del gobierno. Es por ello que se hace imprescindible y urgente reivindicar a la educación que constituya individuos emancipados, críticos, que transformen el actual y lamentable estado de las cosas con lo que se supere en comunidad la actual crisis social.

El 24 de junio de 2016 en el Congreso Nacional; las escuelas normales una mirada hacia el futuro de la educación pública, en la Benemérita Escuela Normal Veracruzana "Enrique C. Rébsamen"; se redactó un manifiesto que en su punto cuatro exige a la Secretaria de Educación Pública el desarrollo de un congreso pedagógico nacional para avanzar en la construcción de "una verdadera reforma educativa" como era de esperarse la respuesta del gobierno neoliberal actual ha sido nula. Sin embargo, en la histórica normal rural "Vasco de Quiroga" de Tiripetío, Michoacán, durante el XXI Foro Nacional de Educación Primaria Rural "Alternativas educativas para la formación inicial y continua de los docentes", se anunció extraoficialmente una inminente reforma educativa impuesta contra las escuelas normales que entre otras acciones pretenden cambiar el nombre y la función actual de estas instituciones. A su vez como respuesta los asistentes al foro declararon, el día 16 de diciembre pasado, en su punto seis lo siguiente:

"Para asegurar este camino de pensar y hacer en colectivo, nos comprometemos a desatar en los próximos meses un proceso amplio de participación en los ámbitos estatal y nacional que confluyan en un Congreso Pedagógico sobre la formación inicial y continua de los docentes, donde elaboremos nuestras aportaciones al proyecto educativo y de nación que necesitamos como pueblo mexicano para lograr la anhelada transformación y emancipación. Desde ahora visualizamos como propuesta de sede para dicho Congreso Pedagógico una escuela normal emblemática del país, y de tres a seis meses el plazo para la preparación y desarrollo del mismo. Llamamos a todas las instituciones públicas encargadas de la formación inicial y continua de los docentes, así como a las asociaciones y redes de académicos e investigadores de la República Mexicana, a participar en este esfuerzo de resistencia y de construcción, cuyo propósito principal es la defensa y fortalecimiento del normalismo y de la educación pública, gratuita, laica, integral y obligatoria".

Dada la condición crítica del sentido de lo educativo y del estado de las cosas, se hace inminente y urgente la necesidad de impulsar un proyecto educativo que como lo advertimos párrafos arriba tenga su misión y su visión en el desarrollo de la política y la práctica de la democracia, será responsabilidad de la escuela normal más emblemática del estado de Veracruz, de sus integrantes, el tomar de manera comprometida la estafeta para gestionar y desarrollar el impostergable congreso pedagógico nacional.