Sociedad y Justicia

No decae migración en zona serrana de entidad; "pobreza no quiere irse"

enero 02, 2017

San Juan Texhuacan, Ver.- Con todo y recrudecimiento del discurso anti migratorio, al menos tres de cada 10 estudiantes de secundaria emigran, en especial a los Estados Unidos en busca de trabajo; en la sierra, reconoce Francisco Cuaquetzale, secretario del ayuntamiento de este lugar, "no hay ni habrá oportunidades para salir de la miseria ancestral en la que se vive por generaciones".

En las zonas serranas, del estado y del país, "la pobreza no quiere irse, pero en especial por la falta de programas que realmente se apliquen de manera correcta y con ello se ayude a las familias más desprotegidas. Lo que se necesita son acciones más que discursos, requerimos de apoyos urgentes".

La migración, reconoce, "se reafirma como la principal fuente de ingresos económicos para las familias de la zona. Un jornalero gana alrededor de 350 a 400 pesos a la semana, un inmigrante fácilmente triplica esa cantidad, por eso los jóvenes prefieren irse en vez de quedarse a sembrar en la zona. Hay muchos problemas de pobreza y con antecedentes como esos difícilmente se podrán resolver".

El corte jitomate, hortalizas o frutas, "ya sea en los Estados Unidos o en el norte del país es la atracción para quienes se van"; en la sierra, explica, "lo poco que había dejó de ser atractivo, por ejemplo la siembra del café por todas sus condiciones ha dejado de ser un incentivo, lo mismo sucede con el tema de la producción de madera. Los precios con los que se pagan y las condiciones en la que se produce los desalienta. Ese es otro de los motivos por los cuales la gente se va fuera del estado".

Por eso, expone, "calculamos que alrededor del 30 por ciento de la población de hombre, son los que se van". De hecho reconoce que el flujo migratorio se incremente en este mes, "la gente de nuevo va a Sonora, Chihuahua, Baja California y otro porcentaje se va a los Estados Unidos. Allá si hay posibilidades de mejor estabilidad económica".

Pero en su tránsito, expone, "hay un gran riesgo porque incluso hay casos de indígenas de la zona que han muerto en su tránsito hacia sus lugares de trabajo. De hecho en el 2016 hubo al menos cinco muertes de compañeros que murieron fuera del municipio, estaban trabajando fuera".

Ante estas condiciones, según da a conocer, "el gobierno federal y del estado deben recomponer sus políticas de trabajo para beneficiar realmente a las comunidades indígenas, en donde las familias no tienen para vivir, sino para sobrevivir. Esa es la realidad que se tiene, por eso urgen acciones concretas, programas que en realidad beneficien a quienes o necesitan y no se queden en manos de personas que no los necesitan".

En la sierra, hay comunidades, de todos los municipios, en las que las familias sobreviven comiendo tortillas, frijoles, galletas de animalitos además de hortalizas. No más".