Política

Urgen políticas sociales constructivas ante desconfianza ciudadana en medio de crisis

diciembre 30, 2016

Ante el abuso desmedido del anterior gobernador Javier Duarte de Ochoa, la corrupción de los sindicatos y el silencio de la sociedad, no sólo quedó una deuda económica y una crisis en las instituciones del estado, sino también la desconfianza entre la ciudadanía que obliga a una política que retome todos los aspectos para poder construir, señaló Manuel Reyna Muñoz, investigador del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana (IIHS-UV).

En entrevista, dijo que es impresionante lo que nos pasó a los veracruzanos y todavía no se ha reflexionado y la evidencia es plausible, ya que las instancias que lo hubieran hecho no lo hicieron, "se rumora, él quiso hacer algo, se acercó y a lo mejor le embarraron la mano, a lo mejor algo le dieron o algo le prometieron o a lo mejor le dijeron: no te preocupes a ti sí te va a tocar", por eso hay una desconfianza.

Manifestó que dicha situación es grave, "debe haber diálogo, platicar no significa ceder, pero se descompuso todo, por ello este 2017 se requeriría que la política esté en todos los niveles, en todas las expresiones, quienes están en los partidos políticos deben captar todo lo que la sociedad piensa, todo el malestar, en las grandes sociales, en las pequeñas comunidades, con los campesinos, con los trabajadores, entonces hay que percibirlo, hay que trabajarlo para ver el cauce de sus demandas", remarcó.

Reyna Muñoz explicó que hasta hoy la sociedad se mueve de una manera y los partidos de otra, "las voces son aisladas, hay quejas, hay incertidumbre, prometieron pagar, pero no se sabe si esto sucederá y esto es feo porque una sociedad con desconfianza no puede caminar, no puede construir cualquier alternativa, ecológica, ambiental, no hay nada, nos quedamos en el malestar, masticando nuestra desgracia, sostuvo el investigador de la UV".

De igual manera añadió, "el gobernador, Miguel Ángel Yunes Linares, tiene que pensar que el ciudadano común espera que haya algo más que una amonestación a los tipos que dejaron vacías las arcas del estado en todas las dependencias, porque sabíamos que no había medicinas en salud, pero se llevaron todo y hubo un abuso desmedido".

Agregó que hay una crisis en las instituciones en donde se ignora qué pasará y en este estado donde las organizaciones han solapado al régimen y sirvieron para contener la intranquilidad, "ningún sindicato pudo reclamar a tiempo todo los robos que se estaban haciendo fueron incapaces porque hay una relación perversa entre los dirigentes y gobernante, no digo que haya corrupción abierta, pero ‘me debo portar bien porque necesito de él’, entonces si yo denuncio, luego no me va a dar lo que me corresponde formalmente".

El investigador refirió que se experimentan regímenes perversos que corrompen a los dirigentes y es un sistema político en donde no hay un canal para que los ciudadanos pongan una queja y proceda, todo se pierde en el burocratismo.