Política

A contracorriente

diciembre 29, 2016

Consolidar la alternancia

La exigencia no es abstracta, surge de los grupos y organismos que hace apenas unos meses solicitaban atención a sus demandas, en una banda ancha donde existen todas las exigencias posibles y hasta las inimaginables. Algunas, con poco soporte conceptual –no así social– han sobrevivido a su inmediatez, pero la posibilidad de su trascendencia radica en agruparse en una expresión que unifique sus aspiraciones a nivel estatal. De ello deben ocuparse quienes tienen la tarea de sembrar el nuevo desarrollo político que los veracruzanos reclaman.

Es necesario un frente que aglutine a esa fuerza social, ya organizada en células, pero dispersa. Esto es, decenas de organizaciones que, con una clara intención de gestionar la problemática de grupos específicos, han quedado en "orfandad", lo que implica que con una convocatoria institucional, acompañada de una agenda mínima, fundamental, acabe por caminar junto al gobierno para combatir la corrupción y enjuiciar a los responsables, además de incorporar sus propias demandas como el respeto del derecho a la salud, la educación, o a favor del medio ambiente, el desarrollo del campo, o la defensa de género. Grupos de la sociedad civil que muchas de ellas no tuvieron que ver con el anterior gobierno, pero tampoco tienen relación con los partidos políticos, o instancias gubernamentales, las hacen inmejorables aliadas en esta etapa de emergencia del gobierno de la alternancia.

La coyuntura espera consolidar el triunfo del gobierno del PAN-PRD, y preparar el escenario para las elecciones del próximo año donde se disputaran las 212 alcaldías de Veracruz, pero para llegar a su siguiente cita con las urnas, deberá haber una propuesta amplia, plural y ciudadana.

El enojo deberá transformarse en hechos, en ello trabaja el gobernador, y las propuestas deberán venir de la propia sociedad, esto es, de los grupos y organizaciones que en un vasto dialogo político, identifiquen (como creo que ya está), la problemática de interés común, para que el proceso permita la proximidad de posiciones políticas, incluso aquellas que estarían confrontadas.

El esfuerzo no es menor, pero la oportunidad es de oro para ascender al otro estadio de organización y participación social, en la exigencia de castigar a los responsables del saqueo, pero también de tomar partido en el proceso de la aplicación de las políticas públicas, e incluso en la vigilancia de las acciones gubernamentales. Lo ha repetido hasta el cansancio Miguel Ángel Yunes Linares, su gobierno deberá ser un gobierno transparente, de cara a la sociedad.

Pero esa convocatoria sin el aval y compromiso de las organizaciones, estará recayendo en los hombros del gobernante, que ha fuerza de ser ciertos, su discurso y acciones proyectan ímpetu y legitimidad, pero que acompañadas de militantes, sindicatos, organizaciones no gubernamentales, partidos, incluso de comunidades, padres de familia, escuelas, tendría otro sabor; el sabor del triunfo de la guerra, que no solo de la batalla. Que el triunfo anterior no es menor, pero éste sería precisamente el del futuro, el premio magistral, para que los indeseables no se levanten. En ello hay que trabajar y el reto y el esfuerzo no son menores.