Política

Pirotecnia clandestina, mercado sombra; piden tomar precauciones ante percances

diciembre 21, 2016

Si bien es una tradición en el país amenizar las fiestas decembrinas con fuegos artificiales, lo cierto es que la venta clandestina de pirotecnia es un "mercado sombra" que continúa durante esta temporada y cuyo uso y comercialización no supervisada puede provocar accidentes, los cuales ya cobraron la vida de dos niños en el estado, la de 29 personas con la explosión en Tultepec y una más en Hidalgo.

Aunque es costumbre para la población encender luces de bengala, reventar cohetes y arrojar petardos en Navidad, Año Nuevo y otras celebraciones, el comercio de dichos artefactos constituye un negocio cuyas ganancias son incuantificables, no pagan impuestos y contribuyen a una red de corrupción que va desde los talleres inseguros, carreteras y hasta los propios consumidores.

El incidente de la semana pasada suscitado en Nogales, Veracruz, relacionado con el uso irresponsable de pirotecnia durante una peregrinación, y que provocó la muerte de dos menores de sólo nueve y 13 años de edad, además de ocasionar heridas graves a al menos 16 personas, sumado a los incidentes de ayer en el mercado de San Pablito, Tultepec, y en Lolotla, Hidalgo, retoma la disyuntiva del establecimiento de sanciones más severas para el control de estos productos.

Tras la desgracia en Veracruz, se esperan un fallo de la intervención de la Fiscalía General del Estado (FGE) para determinar a los responsables y para considerar si es indispensable reforzar los operativos de requisa o tomar medidas legislativas, luego del pronunciamiento de otros sectores de la población como la Iglesia Católica para regular su uso.

Según la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos se estipula en los artículos 48, 40 y41 (Fracciones IV y V) el requerimiento de permisos especiales otorgados por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para la manipulación de este tipo de productos, ya que el manejo de pólvora y dinamita es propio únicamente del Ejército, pese a ello su comercialización ilegal continúa.

Venta irregular en colonias

La Jornada Veracruz contactó con distribuidores clandestinos de pirotecnia en distintas zonas de Xalapa cuyos productos provienen de Puebla y la Ciudad de México; en un recorrido se constató la entrega de los explosivos recreativos en diversas colonias, entre ellas sobresalen la Unidad Magisterial, Veracruz, Aguacatal, Rafael Lucio, Progreso-Macuiltépetl, Revolución, Predio de la Virgen, Los Sauces y Briones.

En estas áreas menores de edad pueden conseguir cualquier tipo de pirotecnia directamente dentro de las viviendas, locales de otros ramos como vulcanizadoras e incluso papelerías, situación que va de la mano también con la anuencia de la ciudadanía.

Despreocupado, Mauricio, un distribuidor poblano, afirma que la publicación de este artículo periodístico no le afecta ya que, como explica en sus propias palabras: "en México esto (la venta clandestina de fuegos artificiales) va a seguir por el simple hecho de que quien hace las leyes las infringe, y si esto ocurre en escala mayor, ¿qué podrían arreglar (las autoridades) en cosas como esta?". Incluso, presume, en carreteras basta con entregarle su "paquetito navideño" a los elementos para que los dejen pasar. Al preguntarle sobre la clase de fuegos artificiales que maneja explica: "Nosotros sólo trabajamos producto nacional ya que la mayoría de los cohetes chinos, aunque son más baratos, son más peligrosos y difíciles de transportar porque para distribuciones locales es mucho rollo, además de que se maltratan".

Sobre los petardos más solicitados por sus clientes, mencionó que los que más suelen encargarle son palomas (de todos tamaños), R15, "chifladores", abejorros, ollas explosivas, volcanes, escupidores y las tradicionales luces de bengala; "aunque como hay tanta variedad, algunos también prefieren innovar y los que están agarrando popularidad son los cañones, las bombas de mecate, los paracaídas, los huevos de dragón o avestruz, vampiros, carritos, y en luces de pirotecnia el flash, serpientes y ollitas".

Con respecto a las sanciones que marca la Ley Federal, que indica multas desde 200 salarios mínimos hasta de dos a cuatro años en prisión, comentó que es un riesgo que desde que comenzó su negocio ha estado dispuesto a correr; sin embargo lamentó el deceso de los dos pequeños en Nogales.

Por su parte don Emiliano, comerciante a quien Mauricio reparte mercancía, menciona que los consumidores son muy diversos ya que a él llegan desde infantes hasta adultos mayores en plena Nochebuena; recordó el caso de dos vecinos ancianos que llegaron con sus nietos a adquirir mercancía, "parecían niños escogiendo dulces", afirmó y añadió que él comenzó a vender desde el 12 de diciembre y que le ha ido muy bien en esta ocasión.

En otro establecimiento, a un grupo de compradores adultos se les cuestionó si consideran riesgoso el uso de estos productos, "pienso que no es peligroso si uno hace las cosas con cuidado", dijo Antonio Flores de 45 años, "El mayor número de accidentes se ha dado por adultos que descuidan a sus niños".

Su acompañante, Martha Orduña, interrumpió para exponer que algunos percances han acaecido porque los sitios donde venden son descuidados, por lo tanto es más difícil supervisar los mismos, "yo creo que otorgar permisos de manera no tan burocrática permitiría un mayor control sobre las ventas, reduciría el ingreso de artículos defectuosos y disminuiría los accidentes, e incluso les permitiría recaudar impuestos, aunque eso a nosotros no nos conviene".

Adicionalmente, otro cliente admitió que en esta ocasión rellenará el tradicional muñeco del año viejo con palomas y "explosivos R" de varios calibres, y usará los modelos de Javier Duarte y Donald Trump para quemarlos de manera simbólica como lo peor del año 2016. No obstante, en otra casa habitación donde Mauricio entregó pedido, reconocieron que este fin de año la crisis financiera por la que atraviesa Veracruz ha mermado sus ventas.

Animalistas rechazan su uso

A través de campañas en Facebook y Twitter, organizaciones no gubernamentales (ONG) animalistas piden a la ciudadanía evitar el uso de cohetes o fuegos artificiales durante la temporada decembrina, ya que el perjuicio provocado a las especies, sobre todo las domésticas, es significativo y debe ser denunciado.

El grupo "Especismo Cero por los Derechos de los Animales" advierte que exponer a las diversas especies, incluso sólo en las inmediaciones de un sitio donde se utilice pirotecnia, les provoca serios perjuicios; entre ellas refiere que puede generar taquicardia, temblores, hiperventilación, náuseas, aturdimiento, pérdida de control, miedo e incluso la muerte, aunque los efectos son diversos y de diferente gravedad.

Caninos, felinos y aves son las más comúnmente afectadas por su proximidad al contacto humano, en particular indican que, debido a la alta sensibilidad de su espectro auditivo (hasta 65 mil hercios), los perros son cuatro veces más vulnerables a las detonaciones que el ser humano, de manera que piden a la ciudadanía evitar y denunciar este tipo de maltrato.

Por añadidura, acusan daños al medio ambiente debido a que al contener pólvora combinada con diferentes metales pesados y otros compuestos químicos –como el perclorato, bario, litio, cobre, aluminio y antimonio– la explosión de los fuegos artificiales causa varios tipos de contaminación.

Instan Cruz Roja y PC a tomar

medidas para evitar accidentes

La Cruz Roja Mexicana y la Secretaría de Protección Civil (SPC) llaman a la ciudadanía a tomar las medidas necesarias para prevenir accidentes con el uso de pirotecnia durante la temporada y exhortan a considerar las recomendaciones indispensables, ya que destacan que es durante los meses de diciembre y enero que los accidentes relacionados con el manejo irresponsable de los mismos incrementan hasta 15 por ciento.

A través de comunicados se conmina a la población a que, en primer lugar, evite la compra de fuegos artificiales de origen dudoso o clandestino y empleé sólo productos autorizados; a su vez, considere la adquisición de los artículos dependiendo de la edad de quien los vaya a utilizar.

Asimismo, recomiendan no manipular los componentes ni extraer su contenido; no fumar cerca de los elementos pirotécnicos ni manipular fuego o cualquier otro agente incandescente, inflamable o combustible, como tanques de gas, gasolinas, papeles y maderas e inclusive los pinos navideños.

Además, cuidar su almacenamiento y no exponerlos por periodos prolongados al sol u otras fuentes de calor; leer las instrucciones de cada uno de los explosivos recreativos y supervisar en todo momento a los menores de edad que los operen, manteniendo una distancia pertinente.

A su vez, impedir que los niños guarden pirotecnia en los bolsillos y prescindir encenderlos en lugares cerrados donde el humo pueda causar irritación, sofocación u otros incidentes; no exponer directamente el rostro, las manos, ni otras partes del cuerpo al activar las mechas.

Se aconseja colocar todo artefacto detonante sobre una base firme como el asfaltado (no a la altura de la cara), y se pide no recoger o intentar reciclar los productos que se hayan cebado; finalmente, lavarse las manos después de utilizarlos.

En caso de quemadura, la Cruz Roja anexa instrucciones: las de primer grado se caracterizan porque causan dolor, enrojecimiento e inflamación; por lo que su tratamiento inmediato implica hidratar el área afectada con abundante agua y no usar cremas ni tratamientos caseros.

Las de segundo grado se caracterizan por provocar, además de las anteriores, edema y formación de ampollas; la zona afectada se debe hidratar continuamente, teniendo sumo cuidado de no reventar las pústulas, ya que éstas protegen el área lesionada y, según su extensión, se debe trasladar al herido a un centro médico.

Las quemaduras de tercer grado afectan las tres capas de la piel y pueden generar coloración blanquecina, oscura o carbonizada; para su tratamiento es menester que trasladen inmediatamente a la víctima a una clínica y no se apliquen pomadas ni procedimientos caseros.