Política

Abandona Federación a estado en crisis pese a aportación petrolera

diciembre 05, 2016

Ante la profunda crisis por la que atraviesa la entidad y la negativa de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para desarrollar un rescate financiero a pesar del historial de aportaciones del mismo a la renta petrolera, el Estado debe respaldar a Veracruz ya que los abusos cometidos por Javier Duarte fueron de su pleno conocimiento, señaló el experto en el rubro energético, Víctor Rodríguez Padilla.

En entrevista para La Jornada Veracruz, el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfatizó que actualmente los estados petroleros están padeciendo el desplome en el precio del crudo y el desmonte de actividades productivas desencadenado a raíz de la parálisis de la industria, por ello este anquilosamiento debe ser compensado por el gobierno federal, considerando los momentos en los que han aportado tanto a la nación.

Destacó que las entidades productoras de hidrocarburos únicamente desde la primera década del milenio y aún hasta el 2014 generaron una cantidad de renta petrolera impresionante que no se regresó en beneficio, "de acuerdo al Banco Mundial sólo en el 2013 fueron alrededor de 90 mil millones de dólares de ingresos que recibió la Federación y que muy poco llegó a los estados petroleros".

Este monto no tiene comparación con lo que recibe Veracruz del Fondo para Entidades Federativas y Municipios Productores de Hidrocarburos, o del Ramo 28; del primero por ejemplo, se recibieron únicamente 547 millones de pesos en el año 2015, dinero cuyos beneficios se ignoran hoy en día debido a la llamada "licuadora" desarrollada por la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) durante el desfalco duartista.

"La Federación debe responder porque todo lo que hizo el ex gobernador Javier Duarte era del conocimiento pleno de la SHCP y el gobierno federal; ellos, por sus relaciones políticas, dejaron que hiciera lo que quisiera y ahora no quieren ayudar diciendo que es un asunto de los veracruzanos, pero no, la cantidad de recursos y de valor agregado que le da a Veracruz es demasiado importante", expresó.

Si bien por su parte el presidente Enrique Peña Nieto ha asegurado que apoyará a la entidad en este momento de debacle, la Federación se deslinda en voz del titular de la SHCP, José Antonio Meade Kuribreña, con la justificación de que carece de capital financiero, sin embargo, esta es una explicación sofística.

"Este es un argumento un tanto falaz porque sí tendrían que tener dinero, no en el sentido de todos los gastos extraordinarios que hace, pero hay una serie de subsidios que le brinda a la clase empresarial que podrían quitarse y otorgarse para beneficio social, pero no es la política del gobierno", lamentó.

"Ahora es cuando el Estado debe responder, toda industria extractiva tiene ciclos y sabemos que siempre va a caer en el problema de que cuando bajan los precios la actividad disminuye, se vuelven zonas despobladas y se viene una crisis económica regional, es en el momento en el que la Federación tiene que decir: ‘yo apoyo a que venga el otro ciclo de precios altos y se recuperen los estados’ pero no lo está haciendo, el Estado mexicano está abandonando a las entidades petroleras a su suerte", puntualizó.

La Reforma Energética en

la era de Donald Trump

Víctor Padilla advirtió que, dado el entreguismo del sector energético nacional ejecutado con la reforma, México se halla en total vulnerabilidad frente a la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos; el magnate republicano representa una amenaza a la seguridad energética del país, tan solo de subir 30 por ciento las importaciones ya tendría suficiente capital para construir su famoso muro.

"Trump nos puede presionar en el sentido de cobrarnos un impuesto para el muro, pero también nos puede presionar para que la Reforma Energética vaya más lejos, por ejemplo privatizando toda la estructura de Pemex o inclusive privatizando el subsuelo, adaptando el mismo régimen jurídico de Estados Unidos".

Aunque México sigue siendo dueño del subsuelo, añadió, el vecino país puede coaccionar al estado para adaptar el régimen jurídico regulatorio en recursos, "lo peor de todo es que el gobierno no tiene una respuesta fuerte, no enfrenta el problema, en las mentes de nuestros gobernantes la idea es la claudicación, con lo débil que estamos pudiera ser uno de los escenarios más catastróficos por la incertidumbre".

Prevén crudo panorama para

Veracruz; habrá más despidos

El también catedrático y analista en política energética Víctor Padilla, adelantó que ante los efectos del fracaso operativo de la Reforma Energética en Veracruz, como los despidos masivos y la desincorporación de activos petroquímicos, el panorama es adverso.

Si bien el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares destacó la semana pasada su reunión con el director de Pemex, José Antonio González Anaya, y adelantó su participación en la reactivación económica del estado, no existen garantías de recuperación en sector y en las cadenas de valor.

"El panorama es negativo porque detrás de la Reforma Energética existe la idea de que se debe de producir al mínimo costo venga de donde venga, entonces si Pemex tiene sobrecostos y no es competitivo contra los petroquímicos, los refinados, lo que venga del sur de Estados Unidos, concretamente de Houston, lo que es el Golfo de México, entonces hay que cerrar las plantas, lo que necesitamos es salvar a Pemex para que tenga un superávit financiero y la manera de lograrlo es cerrando unidades productivas que producen pérdidas, en particular refinerías", expresó.

Esta situación está recrudeciendo el escenario para los petroleros en de Veracruz, evidenciando la enajenación conocida como "reestructuración" a particulares de los complejos Morelos, Cangrejera y Pajaritos, que va de la mano con otra ola de jubilaciones y recortes de personal que ya fue anunciada para 10 mil trabajadores más, en tres años más serán un total de 30 mil empleados menos.

Incluso si la empresa productiva del estado estima vender a precio de remate las refinerías, las particulares aceptarían pero sin obreros. "El panorama es negro también en cuanto a actividades energéticas que haga el estado, la reforma prevé la llegada del sector privado a reemplazar a Pemex, pero eso es una hipótesis, una esperanza, en la práctica eso no está sucediendo, además cuando tienes una frontera abierta esperas traer los energéticos de donde salgan más baratos".

Privatización

Durante la presentación de su libro Reforma Energética en México: minimizar al estado para maximizar los negocios privados en el Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana (IIHS-UV) Víctor Padilla expuso que el objetivo fundamental de la modificación legislativa es reducir la capacidad del Estado en el sector donde éste actúe sólo como regulador, abandonando la parte productiva y pensando en que llegarán compañías privadas a detonar el desarrollo, pero hasta ahora eso no se ha cumplido.

El investigador recordó que hay un artículo en la Ley de Ingresos que plantea un impuesto nuevo a las compañías que extraen petróleo e hidrocarburos y afecta directamente a los estados petroleros, ya que la condicionante para recibir estos ingresos es que las entidades suspendan cualquier legislación que defienda la sustentabilidad del desarrollo, las normativas de protección ambiental o cualquier reglamento que inhiba la actividad de la industria.

"Es una ayuda condicionada que es completamente transparente en la ley, eso impide que los gobiernos estatales puedan realizar un tipo de desarrollo que le conviene a las comunidades locales y eso es muy importante porque el problema de las compañía petroleras y energéticas es que hay un impacto macroeconómico en la Federación pero quien asume los costos ambientales son las regiones", enfatizó.

Añadió que son las entidades la primera línea de frente de batalla con los corporativos para obligarlos a solventar los impactos, sin embargo cuando los gobiernos municipales carecen de instrumentos para encararlos ante la jurisdicción federal, desde el centro del país se restringe el desarrollo local, lo cual va totalmente en contra del federalismo.

Dicha situación es evidente ya en otros rubros como la minería, tal es el caso del conflicto entre las autoridades de Sonora y Grupo México al provocar derrames tóxicos en afluentes y acaparamiento de pozos, "la Federación ha sido omisa con respecto a sus obligaciones y ha dejado que la compañía contamine o pague pocas sanciones contra el reclamo de la comunidad y del propio gobierno del estado".

De la misma forma, afirmó, es que la reforma energética se cimentó con la premisa de que el nuevo régimen hacendario de Petróleos Mexicanos (Pemex) debe aportar 4.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en ingresos fiscales y a partir de allí hay un desglose repartido para estados y municipios pero dicha situación no se ha llevado a cabo desde 2015.

"El otro punto importante es que hay todo un apartado sobre el uso de suelo, al negociar con las comunidades, propietarios y quienes tienen derecho sobre la tierra la ley es completamente sesgada a favor de las compañías con el argumento de que la actividad energética es prioridad número uno con respecto a cualquier otra actividad, pasan sobre los derechos de terceros; se establecen certidumbres por vía judicial o administrativa y limitan el acuerdo, no se puede entregar a los ejidatarios más de dos por ciento del valor de la producción", dijo.

La asimetría jurídica es total al enfrentar al pequeño terrateniente contra los grandes corporativos trasnacionales, de tal forma que es "sí o sí" la respuesta a la explotación de recursos, ya que el gobierno federal defenderá a las empresas inversoras.

"Hasta ahora se han dado pocos contratos y en las zonas que Pemex ya tenía, simplemente se fue Petróleos Mexicanos y llegaron las otras compañías a instalarse, pero en las nuevas regiones del norte de Veracruz, la cuenca Tampico-Misantla, donde están los proyectos de Shale gas allí va a haber conflicto social inevitablemente", advirtió.

Además destacó que la zona norte de Veracruz es muy prometedora en cuanto a gas de lutita, aunque el primer conflicto de este hidrocarburo es que va de la mano con el dispendio de agua y la disputa con actores locales por los recursos; de haber una explotación excesiva del líquido los enfrentamientos podrían agravarse y ante la continuidad de las licitaciones de la reforma energética, dijo, cuando se recupere el precio del crudo será inminente caer en este tipo de conflictos.