Política

A una década de inseguridad, el crimen se fortalece y la violencia se vuelve "dantesca"

noviembre 21, 2016

A más de una década de que la crisis de inseguridad golpeara México, lejos de reducirse la delincuencia está aumentando y sus efectos agravándose, indicó Leonel Fernández Novelo, del Observatorio Nacional Ciudadano (ONC); asimismo, representantes de los observatorios locales expresaron que la violencia en Veracruz está alcanzando "escenarios dantescos", lo que provoca que la población empiece a huir de las ciudades.

Crimen no cesa; avances en la materia son insuficientes

El país carece de políticas públicas eficaces contra el crimen, estrategias de inteligencia, coordinación interinstitucional, diagnósticos y medidas focalizadas para aminorar los índices delictivos, señaló Leonel Fernández, director de Fortalecimiento de la Sociedad Civil del ONC el marco del Foro "La seguridad, justicia y legalidad en Veracruz. Una mirada desde los observatorios ciudadanos", organizado por el Instituto de Investigaciones Históricos Sociales de la Universidad Veracruzana (IIHS-UV).

A nombre de Francisco Rivas, director general de ONC, Fernández Novelo presentó los resultados más recientes del Observatorio Nacional en delitos de alto impacto y advirtió que la incidencia delictiva no muestra una tendencia hacia la baja, por el contrario, está recrudeciéndose y evidencia las fallidas tácticas implementadas por las corporaciones encargadas de administrar justicia en México.

El también investigador puntualizó que, pese a los esfuerzos, en 10 años los avances para atender la problemática han sido insuficientes dando como resultado menor confianza de la ciudadanía, pérdida de la percepción y potestad del estado de derecho, desestimación de la certidumbre en las estadísticas oficiales, mayor impunidad y criminalización, en una República que justifica la violencia por el choque entre el crimen organizado.

Expresó que actualmente existe una la falta de vinculación e intercambio de información entre la Policía Federal (PF), Policías Estatales (PE), Fiscalías, Procuradurías, Ministerios Públicos (MP), entes jurisdiccionales locales, tribunales, policías municipales y demás organizaciones del Poder Judicial.

Dicha situación impide llevar a cabo las diligencias menesterosas para la eficaz y expedita impartición de justicia; además se trabaja en un marco de ambigüedad sobre el impacto real de la inseguridad hacia la ciudadanía debido a que la cifra negra (el nivel de delitos no denunciados o que no derivaron en averiguación previa) alcanza casi 94 por ciento de acuerdo a la última Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública (Envipe).

Aunado, destacó que no existen los lineamientos ni reglamentación apropiada para el correcto registro de los ilícitos al momento de integrar las carpetas de investigación; de la misma forma no hay programas de prevención ni observancia necesaria, "únicamente cuando la violencia se desborda es cuando se atiende con estrategias de contención", lamentó.

Por otro lado, dijo que la delincuencia organizada tiene sus propias dinámicas socioeconómicas, lo que repercute en el repunte o merma de la cifra de crímenes perpetrados, tal es el caso del homicidio doloso, que está estrechamente ligado a la profesionalización de la violencia en su nexo con el hampa.

De esta manera, enfatizó que se requieren diagnósticos e investigación local clara, sólida y con metodología constatada, que arroje información relevante para coadyuvar a las autoridades a comprender dichas mecánicas, ya que se ha comprobado que si bien el equipamiento de los cuerpos policiacos es indispensable, no es la única necesidad puesto que deben ubicarse puestos de operación y recursos de acción dirigidos con maniobras de inteligencia que permitan desarticular a las células criminales.

Fernández Novelo explicó que es imprescindible proporcionar, además de capital financiero, esquemas operativos diseñados específicamente en cada área de acuerdo al tipo de delito que prevalece ya que, ejemplificó, las diligencias y procedimientos a llevar a cabo en una zona donde se registran constantemente robo a casa-habitación no serán las mismas implementadas para tratar con extorsión o secuestro.

A su vez, comentó que el panorama actual en las entidades federativas está supeditado a la información cambiante de la clasificación y reclasificación de los delitos lo que, con la homologación de los mismos, ha derivado en cambios drásticos en los datos entregados al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y, por ende, concluyen en la nula acción penal contra los imputados.

Sobresale el caso de Veracruz en donde no existe coherencia entre los reportes entregados por la Fiscalía General del Estado (FGE) al SESNSP y los resultados de percepción ciudadana de la inseguridad en la Envipe, situación apuntada también en los estudios de tendencias por entidad federativa del ONC y otras asociaciones civiles como el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

Sobre Veracruz el investigador añadió que tanto la entidad veracruzana como Tabasco, se ha visto afectada por la ola de inseguridad en Campeche, donde han encontrado que debido a la inactividad y desorganización de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) hay mayor impunidad y replicación de la actividad delincuencial, como es notorio en los secuestros, dando pie al agrupamiento de nuevos grupos criminales sin necesidad de experiencia.

A pregunta expresa, agregó que de igual forma los estados tienen deficiencias en la tipificación, clasificación y registro oportuno de los delitos cometidos por sector determinado, como son los feminicidios o los crímenes de odio contra la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Travesti, Transgénero e Intersexual (LGBTTTI).

Concluyó al referir que frente a estas condiciones se debe fortalecer a las policías municipales con capacitación de la Policía Federal y la Procuraduría General de la República (PGR), garantizar la aplicación de recursos con estrategias coordinadas de inteligencia; igualmente, concatenar la agenda de operaciones de las corporaciones de seguridad con el resto de las autoridades, organismos no gubernamentales (ONG) y sociedad civil para lograr acciones efectivas.

"Cuadro dantesco en Veracruz"

Representantes de los observatorios de algunas de las ciudades más importantes de la entidad expusieron que pese a que los indicadores oficiales no reportan cifras rojas sobre incidencia delictiva, sí han notado manifestaciones cada vez más violentas en los delitos cometidos en Veracruz, provocando un panorama que ya raya en lo dantesco.

Fátima Pérez Aranda, representante del Consejo Civil de Xalapa, manifestó que si bien el SESNSP hace un gran esfuerzo y presenta información muy detallada al público relativo a delitos de alto impacto, recordó que la cifra negra en Veracruz es de 95 por ciento, por lo que la perspectiva real de lo que ocurre en el estado se ve lejanamente reflejado en éstas cifras.

De esta manera indicó que las estadísticas de SESNSP les han servido como directriz sobre la tendencia delictiva y que otra de sus fuentes es la misma SSP con los registros de Informe Policial Homologado (IPH), que arrojan las incidencias ocurridas en un turno de operaciones de un policía y ayuda a explotar la información almacenada en la base de datos, sistematizándola con personas y bienes involucrados, aunque es reservada.

También les ha sido útil el seguimiento de la prensa que coincide con los reconocimientos policiacos y que brinda noción sobre las colonias de la capital que presentan más problemas delincuenciales, y la encuesta de victimización local, realizada en 2013 y 2015 que prevén retomar en 2017.

De acuerdo con lo reportado, el robo a casa-habitación iba en aumento en 2013 y años subsecuentes, pero tuvo un decremento de 7 por ciento de enero a septiembre de 2016 en relación con el año previo; 21 por ciento de los cuales han sido cometidos con violencia; aseveró que las tiendas de conveniencia se han visto muy afectadas por los atracos ya que este ilícito repuntó 22 por ciento con respecto a 2015.

En cuanto a secuestros relató que los datos de la FGE y SSP no coincidían y que la el número de averiguaciones previas se queda corto con la realidad; expuso que el robo de autos disminuyó 19 por ciento y el hurto a transeúnte con violencia se incrementó de 63 por ciento a 74 por ciento.

Coherente con la crisis nacional, sostuvo que el homicidio doloso aumentó, "de 2015 y 2016 hubo un seguimiento y hubo cuerpos por todos lados, bolsas, desmembrados, una cosa realmente dantesca y ya no sólo es que matan, sino que ya es tan sádico el asunto que en los primeros seis meses de 2016 se han cometido 846 homicidios dolosos, lo que equivale a 2016 a 120 por ciento más que en 2015".

Sobre la encuesta realizada con la UV resumió que la desconfianza en las autoridades y corporaciones como el Ejército y Marina aumentó, el nivel de percepción ciudadana de inseguridad creció y la victimización bajó.

Por su parte, Iván Alejandro López Hernández, coordinador del Observatorio Ciudadano del Centro de Veracruz (OCCV), reconoció que la corrupción está presente en el gobierno del estado y es uno de los principales obstáculos que enfrenta para la correcta impartición de justicia y desarrollo de las urbes, que fue lo que inicialmente se planteó la organización.

Precisó que la entidad padece de nula planeación en inversión pública, rezago en mediciones y objetivos para ejercer los recursos, falta de visión a largo plazo y previsión.

Explicó que el OCCV diseña actualmente un mapa-herramienta para medir la dinámica delictiva en la zona centro del estado, así como las magnitudes del impacto ante programas para prevenir las infracciones y las repercusiones sociales que producen dichos eventos que cada vez se recrudecen más.

"No es lo mismo que hayan matado a cinco personas en una tienda porque se resistieron a un asalto, a que te pongan la cabeza de un ser humano en el parque principal de la ciudad por donde caminan niños, por donde vas al cine (…) tenemos que entender cuánto nos afecta, Veracruz ya llegó a esos escenarios dantescos que nos están haciendo huir de nuestras ciudades", sentenció.

Por añadidura, el Observatorio Ciudadano de Veracruz-Boca del Río, en voz de su investigador jurídico Héctor de Jesús Vara García, coincidió en que no hay coherencia entre la medición de la prensa y las cifras del SESNSP sobre secuestro y resaltó que actualmente trabajan en el proyecto de seguridad y cultura de legalidad que se propone reducir la cifra negra de la mano del ONC.