Política

Migración ha permitido a México eludir su responsabilidad de desarrollo: investigador

noviembre 07, 2016

Ciudad de México.- Según la postura crítica de los flujos migratorios países expulsores como México evaden su responsabilidad de generar desarrollo al recargarse sobre las remesas de sus connacionales, sin embargo, esto ha provocado que la desigualdad, la pobreza y el abandono de actividades productivas se perpetúe y además se agrave ante la fuga de talentos, señaló Alejandro Portes, profesor emérito de la Universidad de Princeton.

Durante su conferencia magistral "Organizaciones inmigrantes trasnacionales y desarrollo: el estado de debate", en el marco de la inauguración del II Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Posgrado en Ciencias Sociales (Clepso), organizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) sede México, expuso el conflicto que existe entre los antiguos y recientes parámetros de reacción ante los fenómenos migratorios y el rol de los colectivos que de migrantes en los países desarrollados.

En un estudio comparativo, destaca las formas de integración sociopolítica de los desplazados y las iniciativas de desarrollo social y económico de los países de origen. Dicha investigación arrancó en Estados Unidos, inicialmente bajo el análisis de la inmigración mexicana, dominicana y colombiana que, debido al éxito de su metodología, fue aplicado a otros grupos étnicos, como los asiáticos provenientes de China, India y Vietnam.

Tras su práctica, se utilizó también para cuatro países europeos que no habían medido el impacto en sus poblaciones migrantes y, finalmente, se consolidó para 18 comunidades obligadas de uno u otro modo a ser parte de la movilidad humana y de distinta nacionalidad, labor conjunta que se presenta en el libro El Estado y las bases, en cinco países desarrollados: Estados Unidos, Francia, Holanda, Bélgica y España.

Alejandro Portes expuso que si bien los estudios de migración se han focalizado en las razones que empujan a las personas a salir de sus países y las consecuencias de su éxodo, la unidad de análisis clásica se concentra en el individuo, concebido por la economía neoclásica como determinante de la decisión, o en su defecto la familia, como la concluyente situación real para migrar, enfoque privilegiado por la Sociología en la corriente de la "nueva economía de la migración".

Dichas determinantes dejaban fuera los esfuerzos organizativos de los colectivos de inmigrantes y su posible impacto tanto en las áreas de recepción en el mundo desarrollado (naciones destino) como en las zonas emisoras (Estados origen).

La situación de envergadura recae en el envío de dinero, ya que se constituye como una de las fuentes más importantes de ingresos que han sostenido a las divisas para una pluralidad de países emisores. "Descubrieron la cantidad y la diversidad de las iniciativas políticas y económicas que habían iniciado sus comunidades expatriadas en el extranjero y que iban mucho más allá que las remesas individuales".

Vinculado, sólo entre enero y septiembre de este año los trabajadores en el exterior han enviado 20 mil 46 millones dólares a sus familias en México por esta vía, un nivel récord acumulado para un periodo similar desde 1995, lo que ha dado impulso al consumo interno y al crecimiento.

Asimismo, añadió, para países como México, Colombia, Marruecos y China su población en el exterior se vuelve un interlocutor más significativo para la transmisión de recursos monetarios y tecnológicos y de posibles actores políticos en el devenir de los países expulsores que afectaron a las comunidades de origen.

Es así como la relación entre gobiernos y organizaciones no gubernamentales (ONG) vinculadas a los inmigrantes adquieren notoriedad y se torna compleja puesto que motivó el desarrollo pero dio lugar a escenarios políticos no antes experimentados.

"Existen controversias teóricas en el campo de la sociología y la economía sobre la relación entre migración y desarrollo, ha sido vista desde dos perspectivas diametralmente opuestas, académicos de países en desarrollo y emisores han tendido a tener una postura crítica a estos flujos, viéndolos no sólo como un síntoma del subdesarrollo, sino como una causa de la perpetuación del mismo a través del tiempo", enfatizó.

El científico social expresó la forma en la que la migración ha sido acusada de despoblar regiones enteras, de convertir familias de migrantes de agricultores en rentistas y de permitirles a los gobiernos de los países expulsores escapar de sus responsabilidades cediéndolas a otros lugares y tornándose dependientes del envío de dinero de sus connacionales para paliar sus múltiples deficiencias productivas para la supervivencia de poblaciones y localidades completas.

Desde este punto de vista, no se observó al fenómeno de movilidad humana en su capacidad de cambiar las cosas para mejorar, sino por el contrario para perpetuar la inequidad, marginalidad y desigualdad, permitiendo a las élites de los Estados eludir el compromiso con sus pueblos.

Dicha posición halla su eco en diversos documentos académicos como La Declaración de Cuernavaca (2006) que acusa: "El modelo de desarrollo adoptado en la inmensa mayoría de los países exportadores de mano de obra migrante no ha generado oportunidades de crecimiento ni desarrollo económico o social, por el contrario ha significado el surgimiento de una dinámica regresiva; desempleo y precarización del trabajo, mayor desigualdad social, pérdida de trabajadores calificados, desarticulación productiva y estancamiento; inflación y mayor dependencia económica. Como resultado experimentamos una convergencia entre despoblación y el abandono de actividades productivas en área de alta migración".

Aunado, la fuga de talentos o flujo de profesionales (brain drain), la cual destacaba la manera en la que el capital humano penetraba el orden de las naciones desarrolladas, creando un desbalance estructural que llevó a una serie de resultados negativos, en el caso de los expertos en alguna materia que abandonaban su país de origen hacia otro que les brindara mejores condiciones de vida o de pago.

Portes expone que, de esa manera, los nuevos profesionales de países emergentes como México, Argentina y Turquía, adaptan sus estudios a los estándares de las naciones de primer mundo con la intención de emigrar, aunque las oportunidades sean exiguas.

Ante el acelerado crecimiento de la economía de países desarrollados, el déficit de mano de obra calificada fue haciéndose notorio, tal es el caso de Estados Unidos a mediados de los 70’s, demanda que en algunas zonas de Norteamérica requiere y recluta en otros países pero cuyos individuos no alcanzan el nivel de bienestar equiparable al de sus ciudadanos aunque sí del de su propio Estado.

El retorno de profesionales

y ONG, la visión antagónica

Nos obstante, refiere el sociólogo, existe otra escuela "más optimista" que plantea la relación sobre los flujos migrantes donde ambas naciones (receptora y expulsora) se ven beneficiadas por el fenómeno, la cual destaca los efectos multiplicadores de las remesas y su capacidad de superar las consecuencias de mercados crediticios o de futuro inexistente en las áreas de donde surgen los migrantes.

"En la sociedad de capitalismo avanzado todos tenemos acceso instantáneo al crédito, pero eso no existe en las áreas rurales, expulsoras de migración, mercados de crédito para asegurar el futuro, por lo que la estrategia es enviar a los jóvenes para proveer los recursos que de otra forma no existirían y a través del consumo, el gasto que realizan las familias, el efecto estimulador se reproduce en la economía de los países emisores", puntualizó.

De acuerdo a esta escuela la visión que propone La Declaración de Cuernavaca es demasiado pesimista pues según diversos investigadores las remesas tienen efectos multiplicadores, no solamente por medio de la inversión en aparato productivo y tierra, sino a través del consumo de las familias, lo que fomenta demanda en las áreas rurales.

Sin embargo, Alejandro Portes considera que lo mismo ha ocurrido en los nuevos paradigmas, sobre todo en los inmigrantes profesionales altamente competitivos, que notoriamente pueden contribuir a sus países de origen tanto en términos de transferencia tecnológica como en inyección de capital en el desarrollo de compañías e instituciones.

"Una comunidad relativamente grande de profesionales en el exterior tiene la potencialidad de tener un impacto positivo significativo, por lo menos en el desarrollo científico y tecnológico de los países de origen y en esa forma si esa se vuelve realidad la fuga de cerebros se vuelve recuperación de cerebros, lo contrario de lo que habíamos pensado, es decir la idea de que había un escape total tiene una nueva cara a través de investigaciones más recientes", remarcó.

Un ejemplo constatable de ello es Silicon Valley en California, donde el l rápido aumento de la cantidad de puestos de trabajo relacionados con la tecnología en la zona se ha ido expandiendo incluso en la creación de institutos tecnológicos en los países de origen donde migrantes han sido una principal fuente de respaldo.

Además, las experiencias de inmigrantes de China, India e Israel han probado que su flujo no necesariamente significó el vaciamiento y empobrecimiento de regiones sino por el contrario, el tráfico e intercambio trasnacional de información, conocimiento y recursos.

"La razón por la cual los expatriados se involucran en actividades de apoyo a sus ciudades de origen es comprensible, además de las lealtades nacionales que los emigrados en general no abandonan está el peso de la nostalgia de lo que dejan atrás, el hecho de que cuando los profesionales llegan a tener éxito en el exterior es natural ese éxito lo traten de compartir a los lugares de donde surgieron", anexó.

Difícilmente el migrante como individuo, que sólo envía remeses a su familia, podrá comprometerse con un proyecto mayor para su comunidad de origen, pero es allí donde las ONG y la academia ha demostrado tener fuerza y permanencia de los beneficios del transnacionalismo.