Política

Crisis del pacto social: marchas en Venezuela

octubre 30, 2016

Bellum omnium contra omnes o "la guerra de todos contra todos": frase que Hobbes empleaba para referirse al estado de irracionalidad y crueldad en que vivían los hombres antes de instaurar la sociedad civil. Frase que parece ser el estandarte de nuestras sociedades modernas, puesto que ningún estado en el mundo parece ser capaz de contener la violencia, la desigualdad y la inequidad social.

Según Hobbes, el estado surgía como una necesidad de crear un pacto que permitiera a los hombres instaurar leyes, que sirvieran para garantizar la paz y el desarrollo de los ciudadanos, los cuales conformarían un gran Leviatán, en donde la sociedad civil formaba el cuerpo y los soberanos la cabeza.

Nuestros tiempos modernos son todo lo contrario, puesto que las leyes ya no representan los intereses de los ciudadanos, sino a los de las castas acomodadas, donde los gobernantes pareciera que están más preocupados por continuar aceitando los engranes de las maquinarias de producción y sostener los modelos económicos.

Pero hay algo que nos llama la atención, puesto que el descontento en la ciudadanía crece, ya lo vivimos con la primavera árabe, donde los civiles, hartos del sistema imperante, buscaron librarse de sus opresores.

Modelo que parece seguirse reproduciendo en todo el globo terráqueo. Para muestra, basta con mirar las marchas ocurridas en Venezuela y México, así como los incrementos de la violencia en todo el globo y la encarnecida lucha política que libran Clinton y Trump, donde éste último parece endulzar los oídos de muchos descontentos e inconformes con el sistema.

Hay algo que falta, puesto que la vida moderna se basa en el sostenimiento de una gran maquinaria en la que los ciudadanos sólo somos piezas intercambiables, a merced de una dinámica del consumo y la producción incesante. Ya Herder nos lo anunciaba cuando decía que: "En Europa, la esclavitud está abolida porque se ha calculado que los esclavos cuestan más y producen menos que los ‘libres’" (1770).

Las sociedades modernas dejan a los hombres libres, para que puedan pastar y recrearse en la parcela que les han determinado, pero sin ninguna oportunidad de mejorar. Entonces, las grandes cabezas de éste Leviatán se han olvidado que, como decía Hobbes, la justicia y la caridad son hermanas gemelas de la paz.

Por ello, no es de extrañarnos que los hermanos venezolanos emprendan una lucha contra su gobierno. De donde podemos destacar que su motor es el hambre y la desigualdad social, puesto que, aquel Estado que no sea capaz de garantizar la estabilidad y la supervivencia de los habitantes está condenado a desaparecer.

Ya Hobbes nos lo había adelantado, puesto que rebelarse era retornar a la guerra, al estado de la guerra de todos contra todos, en espera de que emerja un nuevo pacto social que sea capaz de garantizar la vida de los habitantes.

Parece que Venezuela es sólo la punta del iceberg, otros países latinoamericanos podrían llegar a sumarse. Ya que el pacto social ya no es suficiente en estados que nos han quitado la libertad de vivir, de pensar, de sentir y de garantizar nuestra existencia.

Todo aquello se ha sacrificado en aras del enriquecimiento de los políticos y empresarios que danzan al ritmo de una macabra melodía, la de la muerte y condenación de todos los demás seres vivos.

¿Qué opinas tú, querido lector? ¿Crees que la sociedad como la conocemos ha llegado a su fin? ■