Política

Tras incremento de delitos, habitantes de Tlaquilpa se organizan para vigilar región

octubre 09, 2016

Tlaquilpa, Ver.- Los habitantes de este municipio cambiarán los aperos de labranza por herramientas para resguardar su seguridad personal y la de su familia; la creciente ola de robos y asaltos, que incluso ya rebasó a la Policía Municipal, los obliga a montar operativos de vigilancia en los cruces de caminos que conducen a la cabecera de este lugar, ubicado en una de las regiones más pobres de la zona serrana.

Incluso son los mismos habitantes que decidieron rebasar a sus autoridades y asumir acciones con las que garanticen la seguridad personal y de la población en general, sobre todo por la creciente de los hechos delictivos que se generaron en las semanas recientes. Agrupaciones de taxistas, comerciantes, maestros y sociedad en general integraron un frente con el cual pretenden detener la violencia, que aseguran, "provocan personas que no son de este municipio, sino que incluso vienen del estado de Puebla".

En esta zona, que colinda con el municipio de Vicente Guerrero, Puebla, los delitos como el robo, asaltos en carreteras e incluso asesinatos, se recrudecieron en los meses anteriores sin que hasta el momento ni la Policía Municipal ni el estado hayan logrado contenerla, según narran los mismos vecinos que tienen temor de que la violencia los alcance.

La misma cercanía con el estado de Puebla y las condiciones en las que se encuentran los caminos que enlazan, es otra de las herramientas con las cuales los presuntos delincuentes han logrado atemorizar a la población, "se van por esas carreteras" confirma una de los vecinos de este municipio, en donde la gente se niega a dar su nombre, "si se lo digo capaz que después vienen (la delincuencia organizada) por mí y paso a formar parte de las víctimas" refiere uno de los taxistas que cuenta, al reportero, lo que pasa en este municipio.

La violencia empezó a recrudecerse a principios de año. Hay muchos que hacen señalamientos en contra de la Policía Municipal porque no hacen nada. La gente en la noche ya no quiere salir, las tiendas que hay en la cabecera municipal a las seis de la tarde cierran y aunque la gente vaya a tocar para que les despachen, ya no les abren. Existe mucho temor".

A la gente del pueblo, "los asaltan en los caminos. Hay muchos casos de comerciantes que fueron asaltados en los caminos que vienen de Puebla, Tequila o San Juan Texhuacan, sobre todo son comerciantes que van a comprar mercancía, los vienen cazando y cuando se descuidan los asaltan, les quitan su mercancía e incluso hasta la camioneta. Hasta hoy no han matado a nadie y esperamos que eso no suceda".

Hace unas semanas, vecinos de una comunidad detuvieron a una persona, que al parecer venía de Orizaba, de quien sospechaban de intentar llevarse a dos menores de edad. La gente tuvo que intervenir e incluso estuvieron a punto de prenderle fuego, sino interviene el alcalde Luis Sánchez Salas, quien sabe qué hubiera pasado, porque la gente ya llevaba un galón de gasolina", según relata.

Hay mucho temor entre las familias por dos razones simples: "en muchas familias los varones salen a trabajar y las mujeres o los ancianos se quedan a cargo y además porque la policía no tiene armamento para detener a los delincuentes".

Por eso la misma población montó un discreto operativo para vigilar las carreteras que llegan a este municipio. Escondidos, vigilan quienes llegan o quienes salen- en vehículos o bien en los mismos autobuses. La gente extraña aunque no se le detiene, sí se le vigila discretamente para ver qué movimientos hace, hacía donde se dirige y si se notan hechos sospechosos, es cuando se pide la ayuda de la policía o en todo caso los mismos habitantes lo interrogan sin causarle daño.

El municipio de Tlaquilpa, se ubica en lo que se le conoce como la zona fría de la sierra de Zongolica. Colinda con Atlahuilco, Astacinga y Vicente Guerrero Puebla, sus caminos enlazan a Veracruz con aquel estado y por ellos realizan intercambios comerciales, pero igual la delincuencia las utiliza para llegar o escapar tras cometer los delitos.