Política

Busca alcaldía Justo Fernández, magnate que devasta La Joyita, último pulmón de Xalapa

septiembre 19, 2016

Beneficiado del gobierno de Ernesto Zedillo con 612.4 millones de pesos de recursos públicos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Pública (SHCP) en 1999 del Fobaproa, Justo Fernández Ávila ya se menciona como posible candidato a la presidencia municipal de Xalapa por el PAN, cuando también ha sido uno de los principales depredadores de uno de los pocos sitios de bosque de niebla que quedan en la región, con el cambio de uso de suelo del predio La Joyita, para convertirlo en una zona comercial.

El proyecto que realizarían con el predio La Joyita sería la primera devastación ambiental del siglo XXI de uno de los refugios de más de 20 especies de anfibios, 40 de reptiles, 30 de aves, 23 de mamíferos y cientos de plantas e insectos endémicos, todo para instalar una zona habitacional, la vegetación del bosque mesófilo de montaña tiene especies forestales inducidas que sirven de aporte de sombra de cultivo de café y evidencias de presencia de especies de flora y fauna en categoría de riego, listadas en la NOM-059-Semarnat-2001.

Justo Fernández también ha sido beneficiario del Fobaproa. Él es hermano del ex presidente municipal y diputado local por Xalapa Manuel Fernández Ávila, quienes a su vez fueron nietos de Maximino Ávila Camacho, hermano mayor del ex presidente de México, Manuel Ávila Camacho; quien lo designó gobernador de Puebla y ocupó la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, además, durante muchos años tuvieron la concesión del Hipódromo de Las Américas en la Ciudad de México.

El Grupo Fernández que encabezan Justo Félix Fernández López (miembro del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios), Manuel Fernández Ávila y Alejandro Fernández Ávila, reportaba Carlos Fernández Vega, quien afirmaba que el 31 de marzo de 1998, el presidente Ernesto Zedillo enviaba una iniciativa de ley a la Cámara de Diputados con el fin de transformar en deuda pública los créditos bancarios asumidos por el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa), fue de las favorecidas entre varias otras corporaciones.

Entre las empresas del grupo se cuentan Industria y Abasto El Ingenio, Espectáculos y Desarrollo Hípicos (concesionaria del Hipódromo de las Américas), Inmobiliaria Lomas de las Minas, Inmobiliaria Jardines de las Ánimas, Almacenes Frigoríficos Mexicanos, Cafés de Xalapa, Servicio Xalapa y Constructora Amsa.

Los bancos involucrados en la operación Bancomer, Inverlat, Banamex, Unión, Santander Mexicano, Serfin y Banpaís, por un monto de 612.4 millones de pesos, entre los que se registran créditos personales (70.52 millones de pesos) para Justo Félix y sus hijos, otorgados por Serfin, Bancomer y Banamex.

En el caso de Bancomer, los créditos fueron quirografarios por casi 47 millones de pesos autorizados en 1994 y 1995, año en el que se restructuraron (créditos simples con garantía hipotecaria) 76.2 millones, al capitalizarse intereses no pagados.

También rescata al Grupo Las Américas, concesionada por la Segob para cruzar apuestas en el Hipódromo de las Américas. La familia de Justo Félix posee 91.1 por ciento de las acciones; el otro 8.9 por ciento pertenece a empresarios no especificados por el subcomité. Dicha concesión fue cancelada el 29 de agosto de 1996.

El 17 de mayo de 1997, la Dirección General de Gobierno de la Segob firmó un convenio con las empresas de Justo Félix Fernández, comprometiéndose a mediar con los bancos acreditantes, a efecto de liquidar los pasivos a su cargo, o para lograr que el nuevo permisionario se reconociera como deudor de los bancos.

El nuevo permiso de la Segob para cruzar apuestas en el Hipódromo de las Américas lo obtuvo la empresa Grupo ECE, cuya cabeza es Guillermo González Guajardo, hijo de Claudio X. González Laporte (asesor del presidente Salinas de Gortari) y accionista de Serfin. El Grupo ECE opera, entre otras cosas, los restaurantes Hard Rock Café y Rain Forest en México. En este corporativo participan accionariamente Emilio Azcárraga Jean y Miguel Alemán Magnani.

El 24 de mayo de 1997, una semana después del convenio Segob-Justo Félix Fernández López, González Guajardo declinó al enterarse que se convertiría en patrón sustituto de los empleados del Hipódromo, que debería hacerse cargo de los pasivos fiscales y quedaría como el nuevo deudor de los créditos vencidos de las empresas de Justo Félix Fernández.

En virtud de ello, se otorgó el permiso al segundo lugar de la licitación: la empresa Operadora de Centros de Espectáculos (Ocesa), encabezada por Alejandro Soberón Kuri (Ticketmaster, Foro Sol, Auditorio Nacional, Palacio de los Deportes, Teatro Metropolitan, Estadio Azul, entre otros), la cual logró que la Segob variara su posición en torno a los adeudos de Justo Félix Fernández, proponiendo a cambio una dación en pago.

Las actas del subcomité señalan que "a la Segob le es de suma importancia la resolución del problema político y laboral generado por la revocación del permiso otorgado a la familia de Justo Félix Fernández, pasando a segundo plano la posición que guardan los adeudos con los bancos, que podrían tener que tomar castigos muy altos en relación con los adeudos que les tienen otorgados a las empresas" del magnate veracruzano.

El acta de la sesión número 16 (30 de octubre de 1997) señala que Javier Arrigunaga, director del fideicomiso, presentó al subcomité el asunto del Hipódromo de las Américas. En la reunión se comentó que "‘las propuestas presentadas por la Segob no son aceptables para el Fobaproa, debido a que implicarían un porcentaje de recuperación de 9 por ciento’".

En la sesión número 19 (5 de diciembre de 1997), el subcomité recomienda que ‘’se explore con la SHCP y con la Segob la posibilidad de que se le ceda a esta última el activo por ser materia de su competencia, y de esa forma que sea dicha Secretaría la que lleve a cabo la restructura. De encontrarse posibilidades para que se proceda de esa forma, habría que someter dicha propuesta a la consideración de la Comisión Intersecretarial Gasto Financiamiento".

Dos sesiones después, en la número 21 (23 de diciembre de 1997), se expuso el caso de los créditos personales de Justo Félix Fernández. El mismo Arrigunaga señaló: "se le informó a Bancomer que el empresario ofrecía en pago el Rancho La Asunción. En opinión de los representantes del banco esta dación, lejos de dar flujo económico, implicaba un costo de mantenimiento".

Para Bancomer, el quid del problema con este personaje se reseña en las palabras de su representante Guillermo Chávez, expuestas ante el subcomité: "‘promover una demanda en contra del señor Justo Fernández en el estado de Veracruz sería una causa perdida desde el inicio".