Sociedad y Justicia

Subsidio al transporte, obligación del gobierno

septiembre 05, 2016

Córdoba, Ver.- Los transportistas del estado –como en el resto del país– se encuentran al borde del colapso, pues han sido afectados con los últimos aumentos al diésel, no obstante, una de las soluciones sería que el gobierno absorba el subsidio que se da a estudiantes y que representa pérdidas millonarias para los concesionarios.

Lamentablemente, dijo el empresario transportista Ignacio Tress Zilli, no existe apoyo del gobierno, como en otros estados, donde el panorama es distinto y se le permite al empresario ir mejorando sin tener que sufrir los aumentos desmedidos a los insumos, además dijo desconocer el motivo por el cual se aplican éstos.

A diferencia de los señalamientos hechos por otros sectores que se manifestaron engañados, reclamó que en la entidad no haya apoyos por parte de las autoridades, por lo que los transportistas dan de su bolsillo un subsidio para apoyar a los adultos mayores y los estudiantes, lo que debería ser responsabilidad del estado.

Por el contrario, el concesionario debe de hacer frente a los embates además de sobrellevar estas tarifas que por años ha intentado mantener a fin de que el usuario no las resienta, por lo que advirtió que comenzarán una lucha ante el estado y la Federación para que puedan sobrevivir.

La solución más puntual sería que el estado absorba estos subsidios, con ello incluso el concesionario podrá mejorar su tarifa de 9 a 8 pesos, siempre y cuando el estado adopte su responsabilidad que se traducen en 3 pesos por estudiante o anciano.

Se juegan el futuro de retirados

La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) permitiría el uso a las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) de 803 mil millones de pesos de las pensiones de los trabajadores mexicanos para invertirlas "en operaciones de alto riesgo", cuyas ganancias no son enteradas a sus cuentas de origen, aseguró Jorge Cruz Ibáñez, representante de la Unión de Pensionados "Elpidio Domínguez Castro".

Por arbitrariedades como esta, los jubilados y pensionados del país demandan que se eleve a rango constitucional la figura del adulto mayor, ya sea jubilado, pensionado o militar en retiro además que se consume la nacionalización de las Afores "y sobra decir que acerca del tema de las Afores existen muchos antecedentes negativos, los cuales no han sido tomados en cuenta por las Cámaras de Diputados y de Senadores".

La Seguridad Social "es antes que nada un derecho humano, debe ser de todos y para todos. Los derechos humanos son inalienables, irrenunciables e inextinguibles, resultan esenciales para que los individuos alcancemos una vida digna. Desde la entrada en vigor el 1º de julio de 1997 del régimen de Jubilaciones y Pensiones (RJP) a la fecha, las autoridades del IMSS han manifestado que las pensiones de sus trabajadores jubilados son el causante de la debilidad financiera del Instituto. Siendo esto algo inexacto y que desvirtúa la realidad, que además es muy fácil de comprobar. Así como el manejo mediático en perjuicio de la clase trabajadora de la Institución.

"Es importante recordar que desde el año 1966, los trabajadores IMSS han aportado para el Régimen de Jubilaciones y Pensiones un tanto por ciento de su salario, esto es para solventar su pensión. Sin embargo, este dinero fue sustraído, sin que a la fecha se tenga certeza de cómo fue esta pérdida. Se ha solicitado a Contraloría la auditoría a este fondo y a la fecha no tenemos ninguna información. Nos preguntamos si acaso, han hecho caso omiso a esta solicitud".

Los actuales sistemas de pensiones, comprensivos de ambos apartados del artículo 123 constitucional, nacieron de una descarada imposición contra los trabajadores, que atendió de manera servil los dictados imperiales, a través de sus instrumentos financieros: el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. La esencia de estos sistemas de pensiones basados en la capitalización individual, no es otra que el saqueo, la expropiación de fondos público-sociales "por causa de utilidad privada", consideró.

Estas sociedades, con toda irresponsabilidad, han estado invirtiendo el dinero de los trabajadores en operaciones de alto riesgo, "lo que causa un detrimento en el ahorro de los trabajadores, asimismo, repercute en el hecho de que el país es despojado de manera permanente de recursos indispensables para el desarrollo nacional y el bienestar social".

El riesgo para los ahorros de los trabajadores a la fecha se traduce ya en la pérdida de más 803 mil millones de pesos, acumulados, pero además se refuta al presidente de la Consar de que hay trabajadores que en los actuales momentos, deben vender los títulos representativos de sus ahorros, para acceder a pensiones de riesgo de trabajo o invalidez o al realizar retiros totales por alcanzar la edad de 65 años o parciales por ayuda de desempleo o matrimonio, inclusive por retiro de aportaciones voluntarias.

Las Afores también invirtieron en títulos basura que ya jamás recuperarán valor alguno; nadie puede garantizar que a partir de ahora el capitalismo dejará sus crisis cíclicas, con rendimientos estables, al alta, por el contrario los próximos años presentan un horizonte lleno de riesgos; los trabajadores han visto como se esfumaron sus ahorros acumulados en el Infonavit que les fueron arrebatados en el 2002, 20 mil millones de pesos de su SAR como regalo para el Gobierno Federal, del mismo modo en que desaparecieron las reservas de pensiones del IMSS y del Issste.

Es decir, los 803 mil millones de pesos representan una pérdida masiva e injusta de recursos, de la cual no responden ni las Afores ni el Estado, por lo que los trabajadores son los únicos que verán como desaparecen sus esfuerzos y su esperanza. En contraste con las utilidades netas obtenidas a la fecha por las Afores por más de 48 mil 734 millones de pesos y que se mantienen a la alza. Basta señalar que las comisiones promedio sobre saldo se incrementaron hasta un 87 por ciento, por lo que la supresión de la comisión sobre flujo, no representó para los trabajadores ahorro alguno.