Política

Testimonio de Veracruz

agosto 12, 2016

*En busca de un héroe

¿Aprueba la forma como Enrique Peña Nieto está haciendo su trabajo como Presidente? Es el título de la encuesta que el periódico Reforma publica el día de hoy. Y los resultados para el habitante de Los Pinos es catastrófica: de los encuestados del grupo ciudadanos, sólo el 3.9% dice que sí, y del grupo de líderes sólo el 3.2% lo aprueba. Mientras que en abril de este año la respuesta de los dos grupos fue de 6.3 y 7.1%, respectivamente. ¿Pero a qué se deberá que el Presidente haya caído tan bajo? Para muestra un botón.

Durante el régimen porfirista, según el maestro Jesús Silva Herzog, en su libro Breve historia de la Revolución Mexicana, el capital extranjero fue muy beneficiado con la concesiones para explotar los grandes recursos naturales de México. El ministro de Finanzas Limantour, aseguraba que entregar el control y la explotación del petróleo a las empresas traería grandes beneficios para el país. Al triunfo de la Revolución, expresamente en la Constitución de 1917, el artículo 27 reivindica para la nación la riqueza del subsuelo. Considera que esta riqueza es inalienable, imprescriptible y pertenece a la nación, expresamente el petróleo. Lo que causó la ira de las empresas extranjeras, intensificando el saqueo del subsuelo mexicano.

Pero hacía faltaba reglamentar el artículo mediante una ley. Finalmente, el 29 de diciembre de 1925, siendo Presidente el general Plutarco Elías Calles, apareció la Ley del Petróleo. Lo que provocó la reacción violenta del gobierno estadounidense y sus empresas. Fraguando incluso una invasión armada que, al ser descubierta y denunciada en diversos foros mundiales, dio marcha atrás. En 1938, el presidente Lázaro Cárdenas expropia la industria petrolera y entrega la riqueza del petróleo a la nación. 13 años después de la Ley del Presidente Calles. El país y el gobierno mexicano soportaron y salieron avante de un intenso bloqueo por parte de las empresas extranjeras expropiadas. Sin embargo, el saqueo a través de los años ha sido cuantioso y ha causado un gran daño a Pemex.

En 2014, el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, anuncia y propone "la madre de todas las reformas…". Mediante la reforma energética, prometió rescatar a la industria petrolera nacional. Los promotores de la reforma subrayaron que el objetivo fundamental era "fortalecer a Pemex" y convertirla en una "empresa productiva del Estado", rentable, con autonomía presupuestal y competitiva frente a los consorcios petroleros internacionales. Unos de sus argumentos, que finalmente fue una falacia, era de una muy corta visión: "Extraer un barril de petróleo hoy en día nos cuesta 5.6 dólares y lo vendemos en alrededor de 100 dólares; es decir, tenemos una ganancia que ronda los 95 dólares por cada barril de petróleo que extraemos y vendemos. En cambio, la ganancia de vender gasolinas es solamente de 1.2 dólares por barril de petróleo refinado". Y cuando se derrumbó el precio internacional del petróleo el castillo de naipes se vino abajo. Y la economía nacional se convirtió en generadora de desempleo y más pobreza.

¿Cómo se encuentra Pemex a casi tres años de la reforma energética? El entorno exterior ha dado al traste con la reforma, el precio del crudo mexicano, cuando empezó el gobierno de Peña Nieto, en 2012, era de 99.66 dólares por barril para el tipo Maya y de 105.29 para el Istmo; el viernes 15 de enero de 2016 fue de 20.70 en promedio por barril, una quinta parte de lo que costaba casi tres años atrás. La producción de crudo bajó de 2 mil 548, en 2012, a 2 mil 026 en 2015. Bajó 20 %. Hoy en día ronda los 36 dólares por barril en promedio.

En marzo de este año, el secretario de Hacienda, Videgaray, el Limantour de hoy, sentenció la mala noticia: "Se tomó la decisión de recortar el presupuesto federal en 132 mil 300 millones de pesos, de los cuales 100 mil corresponderían a Pemex". La justificación: "Frente a un entorno de volatilidad financiera internacional, la pérdida de una cuarta parte del valor del peso ante el dólar y la merma de 26 mil millones de dólares en la reserva internacional de divisas…". ¿Qué empresa resiste este tipo de recortes?

En 2015, Pemex despidió a mil 224 empleados al mes. Al cierre de 2015, la plantilla laboral de Pemex pasó de 153 mil 85 empleados a 138 mil 391 trabajadores, se redujo en un 9.5%. Según anuncio la SHYCP el 5 de marzo de este año. El pasivo laboral de Pemex es de un poco más de un billón 200 mil millones de pesos. 15 mil trabajadores despedidos en 2015 y 10 mil en 2016. Por su parte la CFE ha recortado desde 2014 a 2016 un poco más de 5 mil trabajadores, y el pasivo laboral que enfrenta la empresa es de 620 mil millones de pesos. Tan sólo en 2016 perdió 68 mil millones por ese concepto. Y para colmo, hace unos días se anunció el incremento de las tarifas eléctricas y un nuevo aumento a la gasolina. Clara muestra del fracaso rotundo de la reforma energética, emblema del gobierno de Peña Nieto.

Aunado a lo anterior, los dirigentes sindicales de Pemex y CFE, Carlos Romero Deschamps y Víctor Fuentes del Villar, recibirán, en 2016, para pago de "viáticos, gastos y celebraciones", 379 y casi 200 millones de pesos respectivamente. Considerados los dos líderes por el gobierno peñista como intocables y merecedores de tales privilegios y canonjías. Según consignan los convenios firmados por ambos sindicatos y el gobierno federal. El periódico La Jornada publicó el 16 de marzo de 2016, la nota donde según dichos convenios el líder petrolero recibe diariamente 75 mil pesos para sus gastos menores.

Todo esto de la imagen del presiente Peña Nieto, sazonado en nuestro estado, por el escándalo mediático del gobernador Duarte y sus denuncias en contra del gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares, el descubrimiento, cada día, de más corruptelas en el gobierno de Veracruz y el pésimo desempeño de la delegación olímpica mexicana en Brasil. ¿Qué calificación se merecen los gobernantes que padecemos? Necesitamos, ¡ya, ya, ya!, un verdadero héroe. Veremos y diremos casual lector.