Sociedad y Justicia

Se esperanza familia de ex militar ausente a manos de gendarmes en promesa de Duarte

mayo 15, 2016

Orizaba, Ver.- Desde hace tres años Alejandra Pérez Rosas y sus cinco hijas perdieron la tranquilidad familiar. Yahir Déctor Pérez, su único hijo y hermano varón fue "baleado, golpeado y detenido" por elementos del operativo Veracruz Seguro; hasta hoy, nadie sabe dónde está, si fue detenido o incluso si aún vive. Hoy la familia exige a Javier Duarte cumplir la palabra ofrecida, hace apenas dos semanas, y se agilicen las investigaciones, "la autoridad no sabe la pena que sufrimos".

Alejandra Pérez, vendedora de ropa usada, nunca imaginó que la mañana del 25 de febrero del 2013 su vida y la de sus cinco hijas, cambiaría totalmente. Una llamada telefónica le notificaba de la aparente muerte de su hijo, en medio de una balacera, ocurrido entre los límites territoriales de Río Blanco y Nogales, "no lo podía creer, me comuniqué con mi nuera para preguntarle y me confirma que no había hablado con él". A partir de ese momento, Alejandra y sus hijas se suman a la lista de familias que buscan a sus desaparecidos y que hasta el momento no saben nada de ellos. "Mi hijo fue detenido por elementos del operativo Veracruz Seguro en Febrero del 2013. Lo detuvieron por el río La Carbonera, en Río Blanco, se lo llevaron a la una de la tarde con 48 minutos. No sé porque lo detuvieron, lo fuimos a buscar con los federales de caminos, con los elementos de Veracruz Seguro que estaban hospedados en el Hotel D'Alba, a un costado de la autopista México-Veracruz y es la hora que no lo puedo encontrar".

Yahir Déctor, quien el 2 de julio cumpliría 36 años, fue elemento de las Fuerzas Armadas, al momento de su desaparición, "ya no estaba de servicio, dejó el Ejército Nacional, entró (a trabajar) a la inspección de policía aquí en Orizaba; igual estuvo en la policía municipal de Mariano Escobedo, en la (policía) bancaria y últimamente estaba vendiendo ropa. Él era un chamaco muy trabajador, lo hacía por su esposa y sus hijos".

No tiene antecedentes penales, cuando se lo llevaron ya no estaba en servicio de la milicia, "incluso tiene buenas recomendaciones del Ejército porque prestó sus servicios a la patria, nunca cayó a la cárcel, no tiene antecedentes. Él iba para su trabajo, a mí me hablan (por teléfono) cerca de las dos de la tarde para decirme que hubo una balacera y que mi hijo estaba muerto. Me trasladé a donde se registró la balacera pero no encontré nada y empecé a preguntar con los vecinos. Ellos me dijeron que mi hijo iba caminando con otra persona, son alcanzados por elementos de la policía, los empiezan insultar, caminan más rápido y es cuando son baleados. Mi hijo corrió rumbo al río, lo siguen, le tiran de balazos, se detiene, levanta las manos, llega un policía y le pega un culatazo en la cabeza y se lo llevan. Ya nunca volví a saber de él".

Año y medio después, una de mis hijas, encontró una fotografía de su hermano en un diario de Cancún en donde lo muestran como detenido, fui hasta allá, hablé con el reportero que hizo la nota, prometió colaborar. Nunca cumplió.

La denuncia, asentada bajo la investigación ministerial 327/ 2014, está detenida, "porque mi nuera Ana Luisa Palacios Durand presentó la queja, pero como ya se volvió a casar, ella fue hacer su vida y abandonó el tema. La investigación ya se reactivó porque yo lo pedí e incluso ya llevé más pruebas. "No es justo que de pronto alguien que se dice autoridad llegue, se los lleve y lo desaparezca. Ellos dicen que combaten la delincuencia pero sean o no, tienen derecho a un abogado, a una llamada. Combaten a la delincuencia matándolos, pero con eso no se acaba, al contrario crece porque las familias de los desaparecidos especialmente los varones, se quedan sin el apoyo económico.

"El gobierno no debe combatir a la delincuencia a base de balazos, no debe ser así, mejor debe crear empleos para que haya trabajo", expresó.