Política

Complicaciones

abril 11, 2016

La calamitosa circunstancia del estado estorba la convocatoria para los candidatos del sistema. En todos los aspectos, pero especialmente en la seguridad pública. La sociedad veracruzana durante demasiado tiempo ha tenido que encajar y procesar sola las agresiones que delincuencia y autoridades delincuenciales le han endilgado.

Actores políticos y sociales solicitaron a la Secretaría de Gobernación federal que se enviara a un comisionado y se dijo que había sido designado. Ayer el vocero gubernamental, Alberto Silva, lo desmintió. Aprovechó la ocasión para decir que había sido sólo un exhorto de la Cámara de Diputados.

En cualquier caso, la eventualidad de si habrá comisionado o no descansa sobre la misma base común, que es lo sustantivo: la indefensión de los gobernados veracruzanos ante la agresión combinada de delincuencia y autoridades venales.

Lo que sí llega al estado es la primera brigada nacional de búsqueda de personas desaparecidas. Lo hace en el contexto de las desapariciones recientes de jóvenes cuyos familiares desesperados apelan a la sociedad, ante el desinterés o la franca incompetencia de los tomadores de decisiones. La descripción al respecto es palmaria: Veracruz revela una emergencia humanitaria de dimensiones incuantificables, la peor que atraviesa el país.

La brigada está formada por activistas de colectivos diversos, por el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro y por familiares de desaparecidos en Guerrero, Coahuila, Sinaloa, Chihuahua y Baja California, agrupados en la Red de Enlaces Nacionales.

La decisión de la sociedad civil para concretar una organización amplia de búsqueda de desaparecidos aquí en Veracruz ilustra que en el estado se vive la quintaescencia de la crisis nacional. Lapidarios, quienes conforman la brigada dijeron que la decisión de desplegarse en Veracruz es un gesto de solidaridad con los familiares dada, la ausencia de acciones de los gobiernos federal y estatal.

Si el gobierno federal, en efecto, desoyera el exhorto de la Cámara de Diputados, será una desatención deliberada que habrá de magnificarse con la presencia y cobertura que den los medios y los organismos multilaterales a la presencia de la brigada ciudadana.