Política

Doble enfrentamiento en Orizaba entre policías y mujeres indígenas

abril 06, 2016

Orizaba, Ver.- Los dos enfrentamientos entre policías municipales y vendedores ambulantes de Ixhuatlancillo dejó un saldo extraoficial de 15 personas detenidas y 10 lesionadas, incluidos gendarmes y el director de Gobernación del ayuntamiento, Juan Ramón Herebia; el primer encuentro fue en el centro de Orizaba y el segundo en los límites de ambos municipios.

Los vendedores ambulantes cumplieron su palabra al instalarse en las calles del centro histórico y en las afueras de la Catedral de esta ciudad, hasta donde llegaron policías municipales para retirarlos, a partir de ese momento se inició la trifulca. La patrulla Alfa-03, en la que iban detenidos los comerciantes, fue retenida por otro grupo de vendedores, sin embargo otro grupo de policías llegó para rescatarla, se iniciaron los jaloneos y los golpes. Incluso algunos transeúntes intentaron liberar a los vendedores, pero todo se agravó.

Los policías municipales golpearon y rociaron con gas pimienta para disolver la trifulca, pero ni aun así lo lograron y siguieron golpeando y arrastrando del cabello a las comerciantes ambulantes; en tanto piedras, palos y monedas volaron por los aires, lo que ocasionó que salieran lesionados de ambos bandos, la policía municipal de igual manera arremetió contra los transeúntes que lanzaban insultos.

En tanto, los comercios que se ubican en el centro de la ciudad fueron cerrados e incluso el mercado central Melchor Ocampo cerró todas las puertas de acceso; los detenidos fueron llevados a la inspección de policía, mientras el resto de los comerciantes no fueron detenidos regresaron a su municipio, en donde dos horas más tarde se reagruparon e intentaron regresar a Orizaba bordo de camionetas y dos autobuses de pasajeros.

La estrategia les falló. Una columna de elementos de la policía municipal de Orizaba ya los esperaba, justo en los límites territoriales entre esta ciudad e Ixhuatlancillo. Ahí detuvieron los vehículos, a unos los bajaron y otros más los llevaron detenidos a la inspección de policía, sin embargo algunos de los vendedores lograron zafarse y de nuevo se reinició el enfrentamiento a golpes.

De inmediato, con piedras y palos los indígenas se defendieron, a cambio recibieron golpes con toletes, escudos protectores y gas pimienta. El caos regresó. Comercios que se ubican en el bulevar de Oriente 41, muy al norte de la ciudad, fue el segundo escenario en donde se desarrolló la segunda batalla. Comercios de esas calles de inmediato cerraron sus puertas y los vecinos se resguardaron a fin de evitar ser lesionados por el enfrentamiento.

Ambos carriles del bulevar fueron cerrados por el enfrentamiento. Unos eran perseguidos por los policías y otros los enfrentaban. De nuevo mujeres fueron tomadas de los cabellos, a los varones los golpeaban pero igual los policías se llevaron su parte. Algunos de ellos fueron alcanzados por piedras y palos con los que, infructuosamente, intentaron defenderse.

La riña se suspendió, de inmediato la policía municipal montó retenes en las cuatro entradas en el norte de la ciudad. Todos los taxis, camiones de pasaje, camionetas eran detenidos y revisados pues se preveía que otros grupos de habitantes de aquel municipio intentaran reorganizarse.

La intención de los comerciantes era cerrar calles cercanas a la inspección de policía para exigir la liberación de los detenidos, pero no lo lograron. El operativo que la policía municipal montó ocupó a por lo menos 50 patrullas y a dos centenares de policías, todos ellos equipados con cascos y escudos antimotines. Ya no detuvieron a nadie más, aunque sí se generó mayor incertidumbre.

Cierran válvulas de agua

Al verse minados en sus intentos, los comerciantes optaron por cerrar las válvulas que distribuyen agua a 16 colonias del norte y sur de Orizaba e Ixhuatlancillo y con ello presionar al ayuntamiento para que libere a los detenidos, pero además insisten en que se les permita la venta de sus productos en las calles del centro de la ciudad.

Origen del problema

Los dos enfrentamientos de este martes se deben al desconocimiento de los acuerdos a los que llegaron representantes de los vendedores con el alcalde Juan Manuel Diez. Entre los pactos se negó la venta en las calles del centro de Orizaba, pero se les ofreció reubicarlos en algunos de los mercados de la ciudad en tanto se habilita lo que será el mercado de las artesanías.

Los vendedores la tarde del lunes pasado advirtieron que regresarían a las calles del centro de la ciudad, sin importar que pudieran ser detenidos por elementos de la policía, lo que al final sucedió. Se espera que este miércoles se agudicen los problemas luego de que la noche de este martes, según se conoció, habitantes de otros municipios de la zona indígena intentarían sumarse en su apoyo.