Política

Malecón del Paseo

abril 04, 2016

*Veracruz, el peor de los mundos

*Alerta del CISEN a Ricardo Ravelo

*Suspende presentación de libro

Embarcadero: La mañana cuando el reportero y escritor Ricardo Ravelo Galo, autor de ocho libros, el último sobre las ejecuciones de trabajadores de la información en Veracruz, escuchó la frase apocalíptica de que Veracruz está bajo fuego con un elevado riesgo para la vida, sintió que lo estaban fusilando… Y más porque la advertencia provenía del Cisen, el Centro de Información y Seguridad Nacional, dependiente de la Secretaría de Gobernación, Segob… Por aquí la editorial Grijalbo le avisó que el libro estaba impreso, planeó la presentación del libro en la tierra jarocha, donde nació en Carlos A. Carrillo y en donde desde estudiante inició las primeras letras del periodismo… Entonces, contempló el siguiente periplo… Xalapa, Veracruz, Córdoba, Poza Rica y Coatzacoalcos… Pero su amigo del Cisen le describió el infierno, a partir de la realidad documentada que ellos todos los días aplican de norte a sur y de este a oeste de la nación… En Veracruz, le dijo, la alerta roja y la amarilla y la morada y la verde y la azul, mejor dicho, el arcoíris completo, está encendida… La vida pende de alfileres… La tragedia largamente documentada desde el año 2011 en que comenzaran a secuestrar, desaparecer, asesinar y sepultar en fosas clandestinas a los reporteros, pero también a ciudadanos comunes y sencillos ajenos al fuego cruzado entre sicarios y policías, ha alcanzado ahora, en el año 2016, el último de la administración duartista, el peor de los mundos… Incluso, más allá de la frontera del infierno mismo… "Si tú presentas el libro en Córdoba, Poza Rica y Coatzacoalcos es bajo tu riesgo", le dijo el funcionario del Cisen… En la escala del uno al 10, Veracruz está marcado con 8.5 de riesgo para la vida… Y más, mucho más, si como en el caso se trata de presentar un libro sobre la muerte cabalgando en la entidad jarocha, y más aún, en medio de la impunidad…

Rompeolas: En el altiplano todos los saben… Lo saben en Los Pinos… Lo saben en Gobernación… Lo saben en la Defensa Nacional… Lo saben en la Marina… Lo sabe la Gendarmería… Lo sabe la Policía Federal… Lo saben los gobernadores del país… Lo saben los ciudadanos de otros rincones geográficos de la nación… Veracruz es un infierno… Y andar en la carretera, pero también, en las ciudades y poblados de día y noche se ha vuelto un riesgo, igual que si, por ejemplo, un volcán erupcionara y todos fueran arrasados como cuando, digamos, las llamas cayeron sobre Sodoma y Gomorra… Años, pues, de asesinatos, fuegos cruzados, ajustes de cuenta, cadáveres flotando en los ríos, cadáveres tirados en la vía pública y entre los cañaverales, secuestros y crímenes de niños y adolescentes, jóvenes y señoras… Abusos y excesos en contra de los derechos humanos… Una elite priísta entregada a la contemplación mística, inculpando a todos de la violencia… Años de denuncias penales nunca atendidas… Años de impunidad… Años de complicidades entre policías y mandos medios y altos policiacos con los barones de la droga, únicamente ha tenido un resultado: la alerta multicolor en el Cisen… Entonces, Ricardo Ravelo quedó paralizado… Y en automático suspendió la presentación de su último libro en Córdoba (la tierra adoptivo de Javier Duarte), Poza Rica (el feudo de los petroleros) y Coatzacoalcos (la tierra de la doctora Karime Macías)… Ningún caso tenía, se dijo, exponerse al infierno, pues sería tanto como darse el tiro de gracia… Y una cosita, por tanto, es la audacia y la temeridad y otra inmolarse a sí mismo queriendo convertirse en héroe o mártir…

Astilleros: Ricardo Ravelo es un reportero sensible... Por ejemplo, es músico… Toca el piano, y lo toca igual que Agustín Lara, con una copa de whisky a un lado… Y tocando el piano desfoga el estrés, una enfermedad propia del reportero que vive con la bilirrubina atrás de la noticia… Un día fue a Cuba… Y su primera visita fue a la finca "Vigía", donde viviera Ernest Hemingway con 50 gatos dueños del Golfo de México… Entonces, caminó en la finca en medio de los árboles y los recuerdos… Y en el centro del patio un almendro que floreaba… Así, se agachó y levantó una tras otras un montón de hojas del almendro y se las trajo a México, donde vive hace más de 20 años, y las tiene guardadas en su escritorio, a un lado de la compu… Por eso, el informe de su amigo del Cisen lo dejó helado… Entonces, recordó el último aviso de la Casa Blanca de Estados Unidos prohibiendo a los norteamericanos viajar a Veracruz porque vivir cada día es tanto como vivir en Tamaulipas, donde Los Pinos ya nombraron un Comisionado, porque tal es el estado de cosas heredado por los ex gobernadores Eugenio Flores Hernández y Tomás Yarrington, buscados por la DEA por su alianza empresarial con los malandros… Y si en el siglo pasado las palmeras jarochas inspiraron una canción de Agustín Lara, y Pepe Guízar se refugió en una casita en Mocambo, frente al mar, para vivir sus amores desvariados a plenitud y escribir canciones, ahora Veracruz inspiraría cualquier película de terror y horror tanto de Juan Orol y de los hermanos Almada como de Alfred Hitchcock, el maestro del suspenso…