Política

Impresiones de una Cámara

marzo 28, 2016

*Tengo algo que confesar

En la elección federal de diputados del 7 de junio del año pasado (de hace casi 10 meses), en la que surgí como ganador con el triunfo de Morena, obtuvimos 31 mil votos contra 20 mil del candidato del PAN, y doblando 2 a 1 a la candidata del PRI-Verde; la candidata oficial (duartista), que se pretendía imponer con la compra del voto de las zonas más humildes de la ciudad capitalina, fue arrolladoramente derrotada.

Muchos me advertían, que si iba solo, postulado sólo por Morena, no se iba a poder enfrentar a una experta en robarse las elecciones; que los 10 candidatos eran demasiados para enfrentar el aparato sistemático de corromper la elección; que aparte de lo conocido y de lo sospechado entre las artimañas priístas, existía la implementación de una estrategia de dividir el voto opositor, y de atomizarlo poniendo una supuesta alianza PRD-PT y dos candidatos independientes para impedir así el triunfo de una opción diferente a la del PRI; los analistas valoraban que era un servidor "tan desconocido" y sin una "estructura" partidista, que no había forma de asomarse siquiera entre los primeros lugares; peor aún, que ese volantito que repartía casa por casa no era estrategia suficiente para sobreponerse a la campaña que en medios, como radio y prensa escrita, mantenían la candidata oficial y oficiosa apareciendo en entrevistas todos los días. Y sin embargo, ganamos.

Las campañas del dinero y tradicionalistas fueron ya derrotadas

Construir Morena no fue una tarea sólo de crear un partido; también fue una tarea de concientización casa por casa. Es cierto, el triunfo fue una combinación de varias cosas en la capital de Veracruz, sobresale la gran aceptación que tiene Andrés Manuel López Obrador aquí en Xalapa; sin embargo, la clave para ganar pudo provenir también de tres elementos que se convirtieron en aciertos: la estrategia electoral implementada, el hartazgo social y el hecho insuperable de tener la razón de nuestra parte. Esto último fue combinado en el discurso de una caminata casa por casa en la que los otros no pudieron sobre ponerse, sobre todo, porque en el terreno ya les habíamos ganado por mucho.

Debo confesar que para el día en que empezaron las campañas de diputados federales, en la elección predecesora, yo ya había tenido contacto con 66 mil electores en Xalapa, en una acción que nunca vieron los medios tradicionales o no lo quisieron ver.

Desde un año atrás, un año antes del día de la elección, muchos morenos y morenas –protagonistas del cambio verdadero, como nos autollamamos en los estatutos del partido–, nos abocamos a la tarea de concientizar a la población xalapeña, y en esa labor andaba un servidor ahí casa por casa hablando a la gente: "si quiere cambiar lo que sucede en el país cuente con Morena; afíliese a Morena; ejerza su derecho ciudadano a ser consultado sobre la reforma energética; maestro: la mal llamada reforma educativa es un engaño, organicémonos y unámonos", etcétera.

El día del inicio de las campañas electorales formales fue relativamente sencillo decirle al elector: "si quiere luchar por cambiar lo que está pasando cuente con un servidor". Sólo había que dirigirse nuevamente a esos 66 mil electores en una estrategia electoral efectiva.

Un partido de militantes

por convicción

No hay otro movimiento social y político en el país, que cuente con tantas personas motivadas a ser protagonistas de un cambio a través de la participación decidida con Morena. En Veracruz, me alegra ir a muchos municipios donde hay ya un comité de estas personas que por convicción, y sin pago alguno, están caminando casa por casa haciendo esa labor de concientización, y son insuperables porque entre otras cosas van hablando con la razón: "nos llevaron al despeñadero, lo advertimos y es momento de cambiar".

Como promotor de la soberanía nacional, puse mi granito de arena: fui a reforzar esta labor de concientización y fortalecimiento de la estructura de Morena en 100 municipios –donde andábamos débiles– y al día de hoy, llevo más de 140 cabeceras municipales visitadas. Lo digo sólo para aquellos opositores o "analistas" o medios tradicionales, que no lo quieren ver y siguen con la cantaleta de: "no va a poder porque le falta estructura".

Sólo remato, no entré a competir, entramos para ganar.