Política

OPLE en entredicho

marzo 20, 2016

Por si algo faltara en las turbulentas elecciones para la renovación gubernamental, el árbitro del partido, el Organismo Público Local Electoral atraviesa por un crítico periodo, agudizado por la carencia de recursos para organizar la elección debido a que el gobierno estatal no los ha entregado; también se teje a su alrededor una sombra de sospecha y descrédito en su imparcialidad que el director del organismo, Alejandro Bonilla, califica como electorero pero para la oposición se trata de algo más.

Concretamente, la validación de la candidatura independiente de Juan Bueno Torio, la cual es vista por los partidos Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) como una forma de manipular el proceso para favorecer a los candidatos oficiales.

De hecho, los representantes de tales partidos anunciaron que acudirán a tribunales para debatir la decisión, y en particular el presidente del Comité Directivo Estatal de Morena, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, aseguró que impugnarán todos los actos que realice el Organismo Público Local Electoral "pues éste trabaja al servicio del gobierno del estado".

A esa suposición se suma la representación de la alianza PAN-PRD y solicitará ante el Consejo General del Instituto Nacional Electoral la remoción de los cuatro consejeros del OPLE, que votaron a favor de otorgarle el registro de candidato independiente Bueno Torio pese a que incumplió con el requisito mínimo de entregar 165 mil 578 firmas de apoyo ciudadano, según consta en un dictamen del Instituto Nacional Electoral, pues sólo se le validaron 162 mil 549 firmas.

Aunado a lo anterior, existen otras denuncias por presunta manipulación de un miembro del OPLE, Juan Manuel Herrero Álvarez, integrante del consejo consultivo del Programa de Resultados Preliminares, quien resulta también dueño de una de las empresas que compraron bases de licitación, por lo que hay un conflicto de intereses, tema que representantes partidistas consideran suficiente para removerlo del cargo y analizar el perfil de los demás integrantes.

Por lo pronto para el OPLE, que de forma similar a lo que aconteció con el antiguo IEV al conducir en medio del escándalo y el desprestigio dos procesos de renovación gubernamental, y varias elecciones intermedias locales, se ve difícil que tenga tiempo suficiente para contrarrestar esa mala imagen con la que inició la importante responsabilidad de atestiguar y conducir con honestidad, transparencia y credibilidad, un proceso electoral trascendental para la vida futura del estado.