Tijeretazo de Peña Nieto llega a los electricistas
marzo 08, 2016 | Fernando Inés Carmona, Édgar Escamilla y agencias

Orizaba, Ver.- Al despido de 65 mil trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex), se sumarán los que Comisión Federal de Electricidad (CFE) en breve despedirá como consecuencia de la reforma energética; se prevé que entre ambas empresas del estado dejen sin empleo a por lo menos 100 mil familias en todo el país, refirió Jorge González Rojas, dirigente del Frente Unificador de Trabajadores Urbanos y Rurales Organizados (Futuro).

Los despidos "son la consecuencia –que en su momento advertimos– de la reforma energética. Lo paradójico de este caso es que los diputados federales y senadores que integran el sector obrero votaron a favor de la reforma, porque así lo ordenó el PRI y no vislumbraron el daño que hacen a la clase obrera del país".

El desempleo se agravará antes de que finalice el año "pero ya estamos viendo los efectos trágicos de una reforma que sólo privilegia los derechos y canonjías de una clase empresarial nacional y extranjera y que asfixia a la clase obrera. Si hoy Lázaro Cárdenas reviviera se volvería a morir al ver en dónde quedó su esfuerzo con la nacionalización de ambas industrias, hoy entregadas al capital privado".

Sostuvo que gobierno federal "no tiene la capacidad de atender el problema que se va a crear con el desempleo", los conflictos sociales como crecimiento del subempleo y de la delincuencia.

Si bien que los trabajadores "serán liquidados y muy bien, hay sectores que dependen de la actividad que se realiza en ambas empresas. Vamos a tener una reducción en lo comercial, porque mientras no se encuentre empleo, los despedidos deberán cuidar y hacer rendir su liquidación, con ello las ventas tenderán a disminuir; el servicio de transporte de pasajeros igual tendrá una baja y lo mismo sucederá con otras actividades que de forma indirecta están relacionadas con el trabajo en Pemex y CFE".

Tras la reducción de la plantilla laboral en Pemex, "los trabajadores de CFE viven en la incertidumbre total", pues los trabajadores desconocen qué rumbo laboral tomarán.

Se habla mucho de los despidos en Pemex "pero poco se toca de lo que pasa en CFE, que también está incluida en el paquete de la reforma energética. No va a pasar mucho tiempo para que se anuncie el reajuste de la plantilla laboral de la empresa y esto abonará al crecimiento del malestar social".

Hasta el momento "como organización no tenemos los datos exactos de cuántos serán los trabajadores que despedirán en CFE, pero sí es un hecho que habrá reajustes, porque tanto el Sindicato como el personal administrativo se los ha comentado".

Nueva protesta de petroleros

Decenas de trabajadores petroleros protestaron nuevamente frente a la gerencia regional de Recursos Humanos de Pemex por el recorte de personal.

Los inconformes confirmaron que este lunes la empresa terminó su relación laboral con cinco petroleros de un listado de 39 que serán separados de sus puestos en instalaciones ubicadas en Coatzacoalcos. El secretario general de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP) en esta ciudad, Didier Marquina Cárdenas, reiteró que la empresa debe justificar los despidos.

En el norte no les va mejor

Mientras en el sur del estado han comenzado los despidos de personal en las diferentes subsidiarias de Pemex y en Poza Rica comienzan a sonar los rumores de la desaparición de la mayoría de puestos de trabajo de personal de confianza, los trabajadores transitorios pasan horas frente al edificio de la Sección 30 del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) en espera de un contrato, aunque sea para cubrir vacaciones de algún empleado de planta.

"Javier" lleva más de 20 años trabajando para Pemex, en los cuales por una u otra razón no ha podido lograr una planta (puesto de base en la empresa); sin embargo, hasta antes de la reforma energética los contratos que conseguía como trabajador transitorio habían sido constantes, pero ahora, lleva un año sin poder conseguir uno solo.

Todas las mañanas se sienta frente a la rotonda donde se ubican los bustos de los dirigentes sindicales de la Sección 30, Heriberto "El Güero" Kehoe Vincent, Samuel Terrazas Sozaya y Óscar Torres Pancardo, bajo la sombra de un árbol de mango, una de los pocos frutales en el centro de la ciudad.

Acude a la Secretaría de Trabajo en espera de que le asignen un nuevo contrato, lleva casi un año desde el último; mientras tanto, realiza labores de militancia, acude a chapear al campo deportivo o a donde se le requiera.

Las noticias a nivel nacional le intrigan, sabe de los miles de trabajadores que han perdido sus puestos en Pemex en los últimos años y ahora con los nuevos recortes al presupuesto, está consciente que serán aún más.

En días pasados, cuando acudió a la Secretaría de Trabajo, salieron a ofrecer un contrato para cubrir unas vacaciones, pero no en la especialidad que el se maneja. Aunque pidió la oportunidad de "pasar prueba", en esta ocasión no se lo permitieron y como él, una docena de trabajadores más quedaron descartados. Teme que ya no vaya a conseguir algún contrato más.

Siguen sin equipo de seguridad

Quienes sí han logrado un contrato en la empresa deben enfrentarse al déficit de suministros. Aunque se anunció que en febrero llegarían los implementos de seguridad, hasta la fecha Pemex sigue sin proveerlos de guantes, botas o ropa, como se establece en el contrato colectivo de trabajo.

"Fernando", otro trabajador transitorio, aunque por el momento no cuenta con contrato, comentó que al menos en el Activo Integral Poza Rica-Altamira (Aipra) no les han entregado el equipo de seguridad que requieren para poder ingresar a las instalaciones petroleras.

"La última vez que fui, acepté que me dieran un pantalón, aunque no fuera de mi talla, es más fácil luego intercambiarlo con algún compañero. Botas no había de mi número, pero igual las recibí. Les dije que me entregaran lo que tuvieran, no sabemos si después ni eso tengan".

En el Activo Integral Aceite Terciario del Golfo (ATG) la situación no es muy diferente, aunque aún cuentan con buena parte de los insumos, de los que quedaron de aquellos años en los que el gobierno federal invirtiera miles de millones de pesos, como los 20 mil millones en 2010, cuando las grandes beneficiarias fueron las compañías Baker Hudges, Waterford, Schlumberger, Key Energy, San Antonio o Halliburton.

En espera de lo inevitable

En enero pasado se dio el anuncio del recorte de diez mil 553 trabajadores petroleros; tiempo después, el director general de Pemex, José Antonio González Anaya, anunció un nuevo plan de ajuste para hacer frente al recorte presupuestal de 100 mil millones de pesos y, aunque no precisó cifras de cuántos trabajadores serían despedidos, en los pasillos de las instalaciones petroleras se habla de que podrían ser mas de 30 mil.

Cabe recordar que Pemex ha recortado, al menos desde el 2010, un aproximado de 65 mil plazas laborales, al pasar de 184 mil trabajadores en ese año, a tan solo 143 mil para el 2014, esto sin contar los despidos que se llevaron a cabo durante 2015 y lo que va de 2016.

Este 18 de marzo, fecha en que se conmemora el 78 aniversario de la expropiación petrolera, los trabajadores de Pemex, se preparan para realizar una serie de manifestaciones no solo en la ciudad de Villahermosa, Tabasco, como se había anunciado anteriormente, sino que éstas se replicarán en todas las ciudades de las regiones petroleras.

Buscarán defender lo poco que queda de la empresa y revertir los procesos que han llevado a Pemex a lo que consideran una quiebra de sus finanzas. En las movilizaciones se espera la participación de trabajadores en activo y principalmente de aquellos que han perdido sus plazas laborales, así como jubilados y pensionados.

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