Política

Coincidencias

marzo 07, 2016

Los problemas del gobierno estatal parecen tener una dinámica propia completamente independiente de la eventual voluntad de intervención del gobierno. A los problemas de seguridad, económicos y financieros, se suman las cortedades de la burocracia para atender escenarios complejos.

Tal es el caso de la anemia financiera que se impone a la UV. En un escalamiento del conflicto que empezaba a distorsionarse, por la apariencia de un conflicto personal entre Sara Ladrón de Guevara y Javier Duarte de Ochoa, la rectora tomó la decisión de desactivarlo y acotarlo al estricto plano institucional. Eso explicaría la politicidad ganada por el Consejo Universitario, transformado en neutralizador de polarizaciones personales y aval de decisión política institucional.

En el maremágnum de conflictos, parece haber una lectura deficitaria por parte del gobierno en su tratamiento. Existen tensiones obvias con estudiantes universitarios: la viciosa golpiza propinada por desconocidos en julio del año pasado a alumnos de la UV es evidencia palpable, pero ha habido varias. Lo mismo pasa con la incertidumbre crónica impuesta sobre jubilados y pensionados, quienes también han experimentado el uso de la fuerza en su contra. Y ahora el conflicto con la Universidad.

Los tomadores de decisiones gubernamentales parecen obviar el detalle que los tres escenarios comparten el común denominador de la UV, porque parte importante de los jubilados movilizados resulta que son jubilados universitarios.

Tratar cada problema en el su contexto particular es obligado. Como también sería obligado entender que los tres convergen y se retroalimentan de manera natural. Un escenario político mucho más complejo de lo que aparenta que reclama mucho más. En el sentido estricto, la solución es ofensivamente simple: pagar los regazos, regularizarse y no volver a caer en moratoria. Eso desactivaría el problema, mantendría de manera natural los intereses por separado. Pero eso es imposible por insolvencia

Las decisiones y el tratamiento dado hasta ahora, alientan concordancia y las correlaciones entre quienes enfrentan a la misma contraparte, mucho más cuando todos vienen del mismo tronco común: la Universidad.