Política

"Soy inocente", dice policía de Tierra Blanca

febrero 26, 2016

(Primera de dos partes)

Tierra Blanca, Ver.- No toma, ni fuma, nunca se ha drogado… Es católico y dice ser padre de cuatro hijos. Se describe como un oficial que ha ido escalando de a poco, y con esfuerzo, en el escalafón de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) desde gendarme, pasando por comandante, hasta su último trabajo como delegado de la SSP en la cabecera de Tierra Blanca. Así se definió Marcos Conde Hernández ante la fiscal Verónica Zavaleta García al rendir su primera declaración por el caso de los cinco desaparecidos de Playa Vicente, Veracruz.

Blogexpediente tuvo acceso a la investigación ministerial 15/2016 en la que se consignaron los primeros elementos para determinar que los cinco jóvenes víctimas de desaparición forzada por elementos de la SSP de la delegación de Tierra Blanca, y al menos en la primera intervención de Conde ante la autoridad, no admite su culpa.

Es más, se muestra distante del caso, de sus responsabilidades como delegado, y delinea su coartada: entre el 6 y 11 de febrero, cuando ocurrieron los hechos que han sacudido a Veracruz, él se encontraba convaleciente de una intervención quirúrgica. La responsabilidad de la delegación esos días, dijo, la tenía el subdelegado Hermenegildo Beltrán Xólotl.

Es uno de sus hombres de mayor confianza, el único que menciona en la investigación a pregunta expresa de la fiscal. Del resto de sus colaboradores ni si quiera recuerda el nombre, a todos los que tiene en mente los menciona por nombre, apellido o sobrenombre.

"Sobre el asunto de los jóvenes que según se encuentran desaparecidos y que responden a los nombres: José Benítez de la O, Marco Arturo Orozco Sánchez, Alfredo González Díaz, Bernardo Benítez Arróniz y Susana Tapia Garibo, esto apenas me enteré el día de ayer, miércoles 13 de enero de 2016. Llegaron mis superiores hasta la Delegación de Tierra Blanca y comenzaron a platicar del tema. Fue como me enteré", es lo que Conde expone en la hoja 479 del Proceso penal abierto en su contra y contra otros seis elementos que estaban bajo su mando.

Con base en las declaraciones de Marcos Conde Hernández, a cargo de cinco municipios: Carrillo Puerto, Cotaxtla, Ignacio de la Llave, Tlalixcoyan y Tierra Blanca no se enteró de la múltiple desaparición, sino hasta el miércoles 13 de enero de 2016; 72 horas después. "En esos días me intervinieron quirúrgicamente de la vesícula y por recomendación del médico no tenía que tener preocupaciones", declaró Marcos Conde.

De acuerdo con el Protocolo Homologado para la Búsqueda de Personas Desparecidas y la Investigación del Delito de Desaparición Forzada, las primeras 72 horas son signos vitales para las víctimas directas. Mismo periodo de tiempo que declaró ignorar los hechos Marcos Conde.

Además de lo anterior, se presentan las preguntas que se le hicieron al comandante, que en ese entonces estaba en calidad de presentado bajo libertad:

–Que diga el declarante el motivo y la razón por qué en su calidad de delegado de la Región ocho, no reconoce los nombres de las personas que se encuentran a su mando.

–Respuesta: "En estos momentos no los recuerdo. Me bloqueo".

De acuerdo con las Declaraciones Ministeriales en la Fiscalía General, el comandante Marcos Conde compartía departamento, ubicado en la calle 5 de Mayo, en la Ciudad de Tierra Blanca, con el también detenido Otoniel Cruz Linares, de quien los Servicios Periciales de la FGE encontraron huellas dactilares en el retrovisor lateral derecho del vehículo con placas 566-XNS, donde viajaban los cinco jóvenes de Playa Vicente.

–Que diga el declarante, si con la respuesta anterior de no acordarse de los nombres de su personal, pretende proteger a alguien. "Que no; en ningún momento", respondió.

Durante su incapacidad no tuvo conocimiento de lo que acontecía en la delegación entre el día 6 de enero y el 11, "por recomendación del médico, que no tenía que tener preocupaciones y debería guardar reposo".

Conde fue operado en una clínica particular de Tierra Blanca el día seis de febrero por "urgencia"; lo dieron de alta hasta el nueve, "de allí me fui a un departamento que rento allí mismo en Tierra Blanca".

En ese tiempo de convalecencia, que es cuando se registra la privación de libertad a los chicos, tuvo que olvidarse del trabajo, asegura, por prescripción médica.

Sin embargo, ante las aseveraciones del hoy detenido, los padres Bernardo y José Benítez Herrera, víctimas del secuestro del pasado 11 de enero de 2016, refutan: "Estuvimos con el comandante Alberto Hernández Hernández, delegado del Mando Único en Medellín de Bravo, él mismo le marcó a Marcos Conde Hernández para contarle lo de nuestros muchachos, marcó del número 228-177-43-41", dice Bernardo Benítez Herrera, quien acota que llegaron a Medellín de Bravo con el Mando Único después de que el coche en el que viajaban los jóvenes apareció en una de las localidades de ese municipio.

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