Política

Sueños imposibles

febrero 24, 2016

Al gobierno del estado desmiente y califica de rumores los trascendidos que sostenían que, por razones electorales, se le había sugerido pedir licencia a fin de no contaminar la oferta política del priísmo a la gubernatura. Esto en razón de que son muchos los saldos insolutos de esta administración con la sociedad y de que la relación con ésta es, digamos, accidentada. En la misma comunicación de redes sociales aludió a los acontecimientos de rechazo en La Parroquia. Está en su derecho y es claro que tiene una lectura distinta a la del resto de los gobernados y la sociedad política priísta.

También lo es que la acumulación de agravios, diferendos con la sociedad son un peso muerto que trasciende a la administración y afecta en el sistema general al que el gobierno pertenece.

El PRI del estado toma con disimulo distancia y secunda tímido al PRI nacional quien ayer en una segunda aproximación luego de que la primera fuera desestimada, dijo que el gobernador debe rendir "cuentas concretas y verdaderas ante los reclamos sobre corrupción". Señales que son difíciles desestimar si nos acatamos a las formas y protocolos priístas para hacer las cosas.

Se ha llegado a una suerte de entrampamiento absurdo resultado de los vacíos y decisiones que nadie toma y todos parecen esperar a que se resuelvan por inercia o desaparezcan. Es un juego peligroso para el sistema porque el único pagador será el propio sistema.

Estilos de gobierno, les llaman.