Política

La Faena

febrero 23, 2016

La política tiene su propio lenguaje simbólico, de señales imperceptibles para el ojo poco entrenado o para los ajenos a esta ciencia, pero de gran magnitud para quienes han hecho de esta ocupación un modo de vida... Así es como durante los últimos días, no sólo en el contexto nacional sino también en lo local, han sido colocados en el imaginario colectivo una cauda de mensajes destinados al gobernador Javier Duarte, con el claro propósito de hacer evidente que no sólo sus acreedores, trabajadores agraviados y adversarios políticos están inconformes, sino que lo atropellado de su gestión y los recurrentes señalamientos de corrupción en prácticamente todas las esferas de su administración tienen demasiado preocupados a los jerarcas gubernamentales y de su partido... Los días más aciagos están por venir para la gestión duartista, que hace agua por todos lados y se encuentra en pleno proceso de descomposición y abandono pues prácticamente nadie sale en defensa de su jefe, cosa hasta cierto punto ilógica, pues como nunca, un grupo político logró encumbrarse en la escala económica en tan poco tiempo y con tanta avaricia como el actual, en el que hay nuevos empresarios, terratenientes y grandes inversionistas, cuyas fortunas son exageradamente notables y de alta visibilidad... Sin embargo, parece haber una negación de la realidad cuando se desentienden de las señales enviadas al más puro viejo estilo tricolor... Porque el Auditor Superior de la Federación, Juan Manuel del Portal , un viejo funcionario sabedor de las reglas del juego, al ir más allá de su obligación de informar a la ciudadanía de sus pesquisas en el uso del dinero público, deslizó su deseo de que ojalá el gobernador vaya a la cárcel, declaración desmedida y punto de inflexión en las relaciones entre el gobierno estatal y el federal... O la andanada y el destape informativo de medios locales considerados aliados incondicionales del régimen, que de la noche a la mañana redescubrieron el verdadero propósito que debe normar su existencia... Tampoco se hace caso a un hecho inédito: sin excepción alguna, los aspirantes a las candidaturas coinciden en denunciar la corrupción reinante y la necesidad de que más allá del ajuste de cuentas con la ley, se restituyan los recursos "desaparecidos" en cuentas bancarias, propiedades y empresas prestadoras de servicios que en el colmo de la desfachatez forman parte del padrón de proveedores gubernamentales... En ello han coincidido Cuitláhuac García, Armando Méndez de la Luz, Miguel Ángel Yunes Linares pero sobre todo, es destacable que hasta el propio aspirante priísta, Héctor Yunes Landa, esté dispuesto a llevar a la cárcel a quien resulte responsable del quebranto financiero del estado... La síntesis de estos últimos días puede hallarse en el abucheo de maestros y pensionados porteños a la presencia virtual del gobernador, cuando al término de una rueda de prensa en el café de La Parroquia, alguien supuso que Duarte se apersonaría en el local, lo que desató una andanada espontánea de improperios y reclamos... Aún sin su presencia física, el gobernador logró concitar la repulsa de quienes luchan desesperadamente por mantener en funciones al saqueado IPE, y a la posibilidad, ya abortada, de que por medio de una adecuación legaloide se diera al traste con el patrimonio de miles de trabajadores en activo y jubilados... La movilización de maestros y jubilados logró contener temporalmente la iniciativa gubernamental para modificar la ley del IPE y quitarle al gobierno del estado su responsabilidad política y social, a fin de redistribuirla con los "patrones", una medida tomada a la ligera sin considerar la afectación al patrimonio histórico-social que el Instituto de Pensiones del Estado significa para un gran número de jubilados y activos... Aunque fue una batalla ganada, aún falta concretar el retiro de dicha iniciativa , no obstante, resta lo más importante: mantener a salvo la reserva técnica del IPE que pretendía ser cambiada por propiedades y bienes inmuebles, dejando sin liquidez a un organismo que requiere de capacidad quincenal para salir adelante de sus responsabilidades...