Política

FHB tenía 50% de aceptación porque sabía engañar a la gente; Duarte tiene 2%: MAYL

febrero 22, 2016

El precandidato de la alianza PAN-PRD a la gubernatura de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, niega que haya odio en su discurso y expuso que con ello no se llega a ningún lado, como afirman sus detractores, y sentencia: "Yo no odio a nadie, yo hablo con la verdad".

Sonríe el mencionar que le da risa cuando escucha a su primo, el candidato del PRI, Héctor Yunes Landa, hacer mención de este eslogan de campaña: "Héctor defiende a Duarte de una manera poco inteligente, evidentemente Héctor está ahí para defender a Duarte, no va a llegar a gobernador, y si llegara sería para continuar la cadena de encubrimiento, Héctor es un hombre del sistema, lo acaba de decir él mismo: ‘yo no reniego del sistema’".

Expone que no puede llamarse "discurso de odio" el repetir lo que la gente dice en la calle, que Duarte de Ochoa "se ha robado el dinero de los veracruzanos y tiene que ser juzgado y tiene que devolver el dinero (…) no lo dicen porque lo diga yo, lo dicen porque es una realidad, la gente sabe que Duarte ha sido un ladrón, es la realidad.

"El hecho de decir que llevaré a Duarte ante los jueces, no es porque yo odie a Duarte, independientemente de que lo quisiera, yo tendría que actuar, si llego a gobernador, conforme a lo que la ley ordena, si estoy diciendo que voy a restablecer el estado de derecho en Veracruz, lo primero que tengo que hacer es revisarle las cuentas a quien se va, como me las va a revisar a mí quien llegue en 2018".

Expone que frente a este panorama sólo hay dos formas: "Lo más cómodo sería sentarme con Duarte y ponerme de acuerdo con él, como han hecho muchos que se han convertido en sus cómplices; o permitir que me ofenda y me dé una caña de pescar y después aplaudirle y decirle ‘viva Duarte’, eso yo no lo haría nunca".

Comenta que el estado requiere un rescate del drama social de abandono en que está sumido, con 60 por ciento de la población en situación de pobreza y donde todos piden a gritos resolver tres temas prioritarios: seguridad, empleo y combatir la corrupción con firmeza.

"Se pueden hacer cosas de manera distinta, si, se puede cambiar Veracruz en dos años no, pero se pueden hacer cosas muy importantes para que la situación empiece a cambiar, sin duda". Yunes Linares afirma que en nada ha cambiado la relación con José y Héctor Yunes, al primero lo vio hace unos días en la Ciudad de México, al coincidir en un restaurante, y al segundo no lo ve desde diciembre.

"Yo a Héctor lo quiero mucho, él seguramente me quiere igual, pero lo que yo he dicho es que Héctor y yo somos radicalmente distintos".

Escenario distinto al de 2010

Precisa que a diferencia de la elección a gobernador de 2010, en la actual se vive un escenario muy distinto, el cual tiene que ver directamente con la imagen y presencia del gobierno del estado.

Ejemplifica que de acuerdo a encuestas contratadas por el PAN, las semanas previas a la elección de aquel año, el entonces gobernador Fidel Herrera Beltrán, tenía una aprobación popular de 82 por ciento, con todo y que en su opinión, el nativo de Nopaltepec, así como fue un mal mandatario, también tenía "altísima aprobación" porque "sabía engañar" a los veracruzanos.

Menciona que esas encuestas mostraban que hace seis años 50 por ciento de los veracruzanos estaba de acuerdo en que el PRI siguiera gobernando, contra un mismo porcentaje de quienes pedían una alternancia. Esboza una sonrisa al añadir que en este momento la aprobación para Javier Duarte apenas llega a 2 por ciento", en tanto, 82 por ciento de la población pide que se vaya el Revolucionario Institucional.