Política

Día de visibilidad

febrero 22, 2016

Desfasado y asincrónico con los gobernados, el gobierno estatal ha propuesto modificaciones sustantivas a la ley del IPE con miras en aliviar las presiones derivadas de la morosidad crónica. La reacción de organizaciones sociales afectadas, Copipev y Fedipev, han sido de botepronto y hoy mismo tomarán las calles para visibilizar su protesta. El elemento novedoso es que a la protesta habrán de sumarse otras organizaciones sindicales de la burocracia.

Existe una inquietante espiral de deterioro en la relación del gobierno con el resto de la sociedad, pensionados, maestros, burócratas, universidad. Deterioro que puede derivar en cualquier cosa; incluso, si nos atenemos a experiencias previas, en escenarios de uso de la fuerza completamente indeseados.

Las consecuencias de tal deterioro son multidimensionales y afectarán a todos. Personas físicas y morales, organizaciones políticas y sociales y el pronóstico no puede ser más incierto. No resta más que esperar lo mejor y que los actores involucrados apelen a la prudencia y sus mejores instintos.

Si bien la situación gubernamental es de acentuada debilidad política, cuanta con la fuerza pública y bien podría caer en la tentación de hacer uso de ella. Particularmente si la presencia de provocadores dieran la ocasión. Es improbable pero no imposible.

La sociedad, con claridad prístina, rechaza tales iniciativas y los diputados veracruzanos errarían si no se aperciben de ello y actúan en consecuencia conforme a los intereses de la sociedad.

Cualquier otra cosa alteraría la precaria estabilidad actual con consecuencias indeseadas. Particularmente para el poder y el sistema. La alternativa es encajar los costos de la situación y hacer por resarcir los faltantes, un escenario en el que todos ganan porque la configuración de las variables que se han incorporado recientemente anuncian consecuencias para el sistema todo.