Política

Perspectiva Decimal - Ayotzinapa y la incapacidad de los políticos actuales

noviembre 02, 2014

1

Algunos acostumbrados

a disponer del poder,

lo administran a placer

pues se sienten endiosados.

Pero al ver los resultados

de su actuar impunemente,

suele brotar pestilente

el tufo de corrupción

que genera indignación

en el común de la gente.

2

Fungiendo cual juez y parte

-o si no fungen sí fingen-

con frecuencia ellos infringen

las leyes, en burdo ensarte.

Siendo parte que reparte

los dineros del país,

en su “cajita feliz”

personal se roban fondos

que acumulan muy orondos

en mal habido veliz.

3

Dedicados a sus transas

los políticos actuales

son tan “buenos” criminales

que hasta organizan matanzas.

Fincando sus “esperanzas”

en que la oficialidad

actuará en complicidad

para encubrir sus delitos,

sin pudores ni pruritos

disfrutan la impunidad.

4

En su afán de enriquecerse

nomás no logran saciarse

y hasta acaban por negarse

que su ambición los retuerce.

Así, si el poder se ejerce

sin vocación de servicio

y sin seguir otro indicio

que el deleite del poder

pa´ l político quehacer

el poder se vuelve un vicio.

5

Y políticos viciosos

abundan en nuestra tierra,

que es tierra donde se entierra

la democracia en destrozos.

Entre excesos de alevosos

nuestro país ya derrapa,

pues la espiral que lo atrapa

en desquiciada violencia

ve colmada su paciencia

con el caso Ayotzinapa.

6

Siendo éste un crimen de Estado

la indignación de la gente

levanta un clamor creciente

internacionalizado.

Pero el gobierno entrampado

en su propia ineficiencia,

sólo exhibe su indolencia

en torpes declaraciones

y hace quesque indagaciones

que confirman su indecencia.

7

Tramposa forma de actuar

muestran nuestros gobernantes

ante hechos tan indignantes

que no logran aclarar.

Y aunque aspiren a ocultar

con el tiempo sus “tropiezos”,

resulta que los sucesos

de Ayotzinapa son rasgo

de un pueblo que con hartazgo

ya no acepta más excesos.

8

Mientras la casta política

se empecina en no escuchar

la indignación popular,

ésta no ceja en su crítica.

Sí la falta de autocrítica

es constante al gobernar

y pretende perpetuar

su régimen de sordera

de alguna u otra manera.