Política

Contrastes entre Quique y Pepe

octubre 05, 2014

1

Mucho ha cambiado Uruguay

con Mujica presidente

pues él no es un delincuente

como aquí que tantos hay.

Sencillo “El Pepe” es, caray,

un ejemplo que hay que ver:

desde que accedió al poder

y se bajó su salario

ha dado su esfuerzo diario

por su Uruguay defender.

2

El presidente uruguayo

actúa en bien de su país

y no cual vil meretriz

que da todo sin desmayo.

Su gobierno no es lacayo

y en la dignidad se aferra,

por eso la puerta cierra

para que con su dinero

pueda un negocio extranjero

comprar la uruguaya tierra.

3

No es éste un tema menor

pues rechaza el gran cinismo

de ese oficial entreguismo

que ha olvidado el pundonor.

Y aquí el contraste es mayor

con el actuar cotidiano

de un gobierno que de plano

ha dictado sus reformas

pa´ vender de malas formas

el petróleo mexicano.

4

Mientras Uruguay defiende

sus recursos naturales,

México hace bacanales

donde esos recursos vende.

Mientras Uruguay entiende

que ese plan neoliberal

ejerce un peligro real

contra la soberanía,

México ya abrió la vía

al poder trasnacional.

5

Existe tanta distancia

entre Mujica con Peña

que Pepe da cuerda seña

mientras Quique es arrogancia.

Nieto apesta a esa fragancia

de gran despilfarrador,

Mujica es un protector

del erario nacional,

y Peña gasta un lanal

siendo del pueblo opresor.

6

Pepe pugna con vehemencia

por construir la igualdad

de toda la humanidad

para vivir con decencia.

Quique goza la opulencia

de un gobierno que no escucha

pero invierte lana y mucha

en su imagen en la tele,

cual presidente pelele

que por su pueblo no lucha.

7

De humanista trayectoria

Mujica fue guerrillero

y arriesgó el pellejo entero

en su encuentro con la historia.

Peña tiene en su memoria

tanta escasez de cultura

que en su falta de lectura

ni tres libros ha leído,

mas fue el títere escogido

cual mediática figura.

8

Hay contrastes evidentes

en términos de conciencia

y también de inteligencia

entre estos dos presidentes.

A Quique los indigentes

todos le valen sorbete;

Pepe en cambio sí arremete

a defender sus derechos,

y nos demuestra con hechos

que Quique es un alcahuete.