Política

Las “limpias” reformas ensucian nuestro país

septiembre 14, 2014

Perspectiva Decimal

1

En la cúpula política

las reformas se festejan

pues ningún espacio dejan

a la más mínima crítica.

Aunque está ya paralítica

la economía nacional

sigue el discurso oficial

diciendo que vamos bien…

y festejando también

un “avance”, aunque no hay tal.

2

México se está moviendo

es el eslogan triunfante,

pero en vez de ir adelante

estamos retrocediendo.

El pueblo está hoy padeciendo

un régimen abusivo

que al poder adquisitivo

reduce constantemente,

pero aprueba que se aumente

el monto en lo impositivo.

3

Avanza la imposición

en sus distintos renglones:

telecomunicaciones

o el petróleo en transa acción.

La neoliberal visión

mexicana es servilismo

ante el gran capitalismo

que es voraz en su ganancia,

y presume con jactancia

de su oficial entreguismo.

4

Siempre ajustando a la baja

el índice en crecimiento,

sigue el gobierno en el cuento:

“que su esfuerzo no relaja”.

Y el discurso ya no encaja

con la cruda realidad

de un peñismo que en verdad

sus promesas de campaña

las incumple en la patraña

de actuar -sí- con probidad.

5

Persisten categorías

en cuanto a ser mexicano,

pues no todo ciudadano

disfruta de canonjías.

Las dolosas fechorías

que comete aquí a diario

cualquier simple funcionario

gozando de impunidad,

rompen la tranquilidad

del mexicano ordinario.

6

Ciudadanos de primera

son quienes gozan la transa

con que se niega bonanza

a los que son de tercera.

Esta lógica es certera

en cuanto a sus resultados:

no importa que sean dañados

del país ecosistemas…

consecuencias y problemas

son burdamente negados.

7

Mientras se ensucia y pierde

en vital ecología,

a presas y minería

nuestro estado da luz verde.

Y aunque la lengua se muerde

diciendo que hay “apertura”

sólo aplica mano dura

a todos los inconformes,

y en triunfalistas informes

niega violencia y tortura.

8

En cuanto a áreas “protegidas”

hoy aquí los gobernantes

sólo protegen desplantes

de amistades coludidas.

Aun sabiendo destruidas

del país vastas regiones,

no faltan declaraciones

que presumen de “limpieza”

cuando aquí sólo progresa

un río de simulaciones.