Política

Epístola a la redacción… No has muerto camarada.

mayo 16, 2014

Me gustaría empezar con una frase maravillosa del gran Salvador Allende que dice de ésta manera: “Ser Joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”. Es así, como nuestro preludio del movimiento Yo Soy 132 tomó esas palabras y las convirtió en su bandera; surgimos muchos, nos conocimos y, juntos gritamos con los puños arriba, reímos, caminamos hombro con hombro, bailamos bajo la lluvia y finalmente lloramos solos en nuestras casas frente al televisor, en ese triste segundo día del mes.

Lo demás, se encuentra en las crónicas de los periódicos (léase la versión de su preferencia política), pero yo no vengo a contar todo lo que pasó en ese inter. Yo quiero contar lo que renació y renacerá de esta maravillosa agitación nacional estudiantil. Me pregunté y todavía lo hago; ¿Qué sigue después?, una pregunta existencial con tintes políticos, ¿Qué sigue después? Frustrada y en shock traté de recuperar fuerzas para seguir luchando, ahora debo señalar que gracias a mis camaradas reuní todas las energías para estar ahí.

El día de hoy, que esa gran masa está descendiendo, yo no veo un ocaso, al contrario, sirvió más de lo que yo creí que fuera para transgredir, pues logramos ver a una juventud sumamente inteligente y talentosa; una juventud preocupada por su futuro, sensible y generosa, que les duelen y hacen suyas las injusticias sociales, sin indiferencia con la responsabilidad social que tienen sus futuras profesiones.

Así fue como logré conocer a lo largo de estos meses a gente fuera de este México ignorante, egoísta y violento. Nos vimos las caras, nos comenzamos a reconocer en la calle, pues todos los días estuvimos al pie del cañón, fuera lo que fuera. Como por ejemplo las caminatas que duraban horas bajo el sol y la lluvia o las asambleas de 14 horas o más. Hicimos amigos y camaradas aunque no lo vimos así al principio, pues estábamos ocupados en luchar.

Ahora bien, la frustración que sentimos con la imposición del tirano, un sentimiento que puedo resumir tan excelentemente bien, que aún ahora me mueve, fue una frase anónima que vi en Internet…“Me dueles México”.

Después del shock, tratamos de recuperarnos, pensamos que solo era una batalla perdida pero que la guerra la terminaríamos ganando, al menos así es como pensamos todavía.

Hay quienes dicen que él hubiera es tiempo de insensatos; pero después de ver las caras de mis compañeros, colegas y ahora con alegría puedo nombrar amigos, me puse a pensar; que si no hubiera sido por el movimiento, yo no hubiera podido conocer a tanta gente fuera de este mundo, pues mi lucha se convirtió en la lucha de ellos y viceversa. Sus gritos de frustración, fueron los míos. Su llanto de vergüenza fue el mío por que no pude haber luchado antes y mejor junto con ellos.

El movimiento #Yosoy132 no sólo dejó eso en cada uno de nosotros, sino que deja una semilla en el futuro de México, pues si no lo ha pensado el querido u odiado lector (coloque aquí su ideología política), amenazamos con regresar y más influyentes de las decisiones de México, pues ahora quien toma las riendas del país generacionalmente quieran o no somos nosotros.

Imagínese, todas las cursilerías que escribí antes de la juventud inteligente y talentosa, ahora es cuando se vuelven alentadoras y el movimiento inmortal, ya que nosotros seremos los nuevos directores de las instituciones. Pues México necesita trabajadores y “profesionistas comprometidos con el cambio social, que no busquen enriquecerse en los puestos públicos” –S. Allende; y se los vamos a dar. Quizás ahora ya no suena tan cursi verdad.

Y yo sé que llegará el día en el que ya grandes, nos veamos los rostros y aunque no sepamos nuestros nombres, sabremos bien que el movimiento y el número 132 está escrito en nuestro currículum, que ahora los trajes sastres y maletines son los paliacates que usábamos para taparnos la fisionomía o carteles que pintábamos en las marchas. Y no necesitaremos decirnos nada, pues esa será nuestra carta de recomendación.

Y así poco a poco, seguiremos luchando desde nuestros lugares de trabajo, pues no has muerto movimiento, no has muerto camarada, tu muerte, tu muerte. tu muerte será vengada…y ¿quién la vengará?

El pueblo organizado…¦

*Betsy Krytyna Mijares González, actualmente en Colombia, cumpliendo su tarea profesional y revolucionaria en el campo.