Política

Perspectiva Decimal

mayo 11, 2014

1

Se celebró el día de ayer

en contextos muy distintos,

a quien por cuyos instintos

maternales es mujer.

También fue el plazo a vencer

en plena tierra caliente,

para el desarme inminente

de grupos de autodefensa;

y en doble partida intensa

fue un 10 de mayo doliente.

2

Aquellas mamás que tienen

hijos desaparecidos,

no aceptan que estén ya idos.

y una esperanza mantienen.

Pero hay otras que sostienen

la foto del ser amado,

como asidero anhelado

que en su corazón retumba…

y lloran frente a la tumba

de ese hijo asesinado.

3

El dolor del que son presa

no haya en su ser paliativo,

sabiendo que no está vivo

su hijo y su muerte pesa.

Ni siquiera la certeza

de saber que ya no está

y que jamás volverá

les concede algún consuelo,

pues languidecen en duelo

por siempre papá y mamá.

4

¿Qué maternal alegría

tiene en tierra mexicana

quien ve en forma cotidiana

una mortuoria sangría?

Cómo celebrar “su” día

sabiendo que al día siguiente

persiste el riesgo evidente

de secuestro o extorsión,

entre tanta perversión

que hoy realiza el delincuente.

5

Siendo un día extraordinario

qué le dio a su “madre santa”

quien asesina o levanta

como “buen” narco templario.

Cualquier acto sanguinario

abre un recuento canijo:

el que falleció era un hijo

y quizás también un padre

cuya muerte da a la madre

y esposa un dolor muy fijo.

6

Y este 10 en Michoacán

suben a nuevos niveles

las cosas, pues ya Mireles

no es más vocero del “clan”.

Estanislao Beltrán,

“Papá Pitufo”, ya avisa

que es él ya la voz y precisa

que se encuentra muy conforme estrenando el uniforme

que “la lucha legaliza”.

7

¿Ayer las narco mamás,

a sus hijos delincuentes

los abrazaron sonrientes

por ser sus hijos nomás?

¿Logró ayer dormir en paz

una madre que ha golpeado

a sus hijos y olvidado

que el compromiso moral

del cobijo maternal

no puede ser descuidado?

8

En un mundo idealizado

todas las mamás son buenas

y en predispuestas verbenas

se les ha estereotipado.

Ese recuento ha olvidado

que algunas no son normales

y le causan graves males

a sus hijos sin razón…

madres cuyo corazón

niega instintos maternales