Política

La Faena

abril 24, 2014

La inmoralidad del dirigente del comité del PRI en el DF, el multivilipendiado Cuauhtémoc Gutiérrez, aunque conocida públicamente en medios políticos priístas desde hacía más de 10 años fue redescubierta tras la investigación que realizó el noticiario matutino de MVS, luego de que algunas víctimas del llamado príncipe de la basura, se acercaran a la conductora Carmen Aristégui para exponer testimonios personales como las principales líneas por las que podría destaparse la red de prostitución que regenteaba el robusto exdirigente tricolor… Aunque ha comenzado a trascender que detrás del destape del negocito de Rodríguez podrían hallarse manos no tan anónimas al interior del mismo Revolucionario Institucional, toda vez que le fuera descubierto a éste que mantenía un doble juego, militando en el tricolor y en el PRD de manera simultánea… Al margen de la escasa moral de alguien que recluta y administra una red de prostitución tanto para consumo personal como para satisfacer otras demandas, el caso de Cuauhtémoc serviría para ilustrar cómo la pérdida de valores de la clase política en general incluyendo naturalmente al perredismo (Michoacán) y al panismo que dilapidó su capital político en los dos sexenios presidenciales por su torpeza y acendrada corrupción– es un factor que se debe tomar en cuenta cuando se realiza el análisis de la circunstancia nacional… Es decir, el hecho de que los funcionarios de todos los niveles y de todos los colores privilegien sus apetitos de poder y riqueza personal encima de la enorme necesidad de una sociedad con más de la mitad de su población por abajo del umbral de la pobreza extrema, habla de un empobrecimiento moral como fatal enfermedad de la sociedad … Esos mismos ejemplos sirven también para entender el gravísimo problema de millones de jóvenes mexicanos con visiones distorsionadas de la realidad, manipulados y distraídos de su entorno tanto por los grandes medios electrónicos ante su durísima realidad, como dispuestos a enrolarse en la delincuencia organizada con tal de obtener, de la única manera que parece estar a la mano, bienes de consumo y satisfacciones personales basadas en el dinero y el poder adquisitivo… Como sea el caso es que en los relevos y reacomodos recientes en el gabinete duartista fue una respuesta efectiva en contra de quienes no sólo cometieron actos de corrupción, sino que dispendiaron la confianza de su jefe… En este sentido, es fácil notar por dónde estuvo haciendo agua el gobierno cuando dos conspicuos miembros de un conocido grupo incrustado al interior del gabinete, tristemente famoso por cerrarle las puertas a los otros integrantes del gobierno en torno a su relación con el mandatario; por actuar facciosamente haciendo negocios personales y dispendiosas adquisiciones de viviendas, abriendo negocios , mochando nóminas y envenenando el ambiente del primer círculo, y, sobre todo, por traicionar la confianza institucional fueron condenados al ostracismo; uno, originario de otro estado de la República, despedido y probablemente sujeto a una seria investigación; otra, condenada al olvido y en el mejor de los casos, a esperar a que termine la administración sin mayores sobresaltos, rumiando la traición de otro subgrupo al que suponía su primera línea de batalla y a quien cobijó generosamente… Por lo pronto, se piensa que Duarte está empeñado a darle un golpe de timón a su gestión aún sobre las difíciles condiciones económicas y estructurales que enfrenta la entidad veracruzana.