Política

Denuncias ciudadanas ayudan a rescatar víctimas de desapariciones forzadas: AC

enero 15, 2014

Las denuncias ciudadanas han ayudado al rescate de por lo menos 10 personas secuestradas por la policía en Veracruz en vehículos oficiales durante los últimos meses.

Arturo Matiello Canales, presidente nacional de la Asociación de Consejos de Participación Cívica, afirmó que por lo menos 10 secuestros a manos de policías han sido evitados durante el último año.

“Hemos tenido la fortuna en algunos municipios de rescatar a jóvenes que habían sido privados de su libertad de las bateas de policías municipales y estatal”, dijo Matiello en entrevista.

Son casos que han ocurrido en el área metropolitana de Veracruz y Boca del Río, en Xalapa, en la Cuenca del Papaloapan y en la región de Papantla y Poza Rica, según el especialista en seguridad ciudadana.

“Son desapariciones forzadas que cada vez son más frecuentes. Es de todos los días a todo lo largo y ancho de Veracruz. Es evidente que hay segmentos de la policía, tanto estatales como municipales, que están trabajando y contribuyendo a la causa de la delincuencia”, aseguró.

De acuerdo con datos recabados por Asociación de Consejos de Participación Cívica, las víctimas más frecuentes son mujeres con edades entre 13 y 25 años, y hombres entre 17 y 40 años.

“Está pasando con jóvenes porque son susceptibles de explotación laboral y sexual. Es una nueva modalidad que se está formando en el crimen organizado”, advirtió Arturo Matiello.

“Necesitamos a la inteligencia ciudadana que es la que nos proporciona la información para saber específicamente a dónde están canalizando a los varones, a las mujeres nos queda claro que es para esclavitud sexual”.

“Esto es para que la autoridad salga de su marasmo y se dedique a lo que tiene que hacer, que no es gran cosa, es investigar y arraigar a los elementos que están siendo señalados”, puntualizó.

Latente, aparición de autdefensas en Veracruz

El presidente de la Asociación Nacional de los Consejos de Participación Cívica, Arturo Mattiello Canales, no descartó que los grupos de autodefensa se extiendan al estado de Veracruz ante el clima de inseguridad que prevalece en determinados municipios.

El entrevistado indicó que el estado de Veracruz cuenta con focos rojos en materia de inseguridad en la zona sur, la Cuenca del Papaloapan y el norte de la entidad.

Arturo Mattiello Canales consideró que la zona centro representaba el área con mayor seguridad, pero aclaró que los focos de alerta se encendieron con la desaparición del joven Gibrán Martiz en la capital del estado.

“Sí, los problemas de Michoacán ya se expandieron al estado de Guerrero, al estado de Colima, al estado de Oaxaca y alguna revista de circulación nacional en el mes de diciembre publicó que en la zona limítrofe de Veracruz con Puebla, de Coscomatepec hacia la alta montaña, ya empieza a haber visualización de grupos armados que son civiles y que pudieran empezar a trabajar un sistema de autodefensa en el estado de Veracruz”, agregó.

Mattiello Canales aseguró que los veracruzanos se armarán conforme crezca la delincuencia organizada en la entidad.

En ese sentido, el presidente de la Asociación de los Consejos de Participación Cívica consideró que las autoridades federales y estatales tienen trabajo por realizar para tratar de contener la aparición de esos grupos y a la vez combatir a la delincuencia.

El entrevistado calificó que la autoprotección de los ciudadanos resulta un proceso normal ante la ineficacia de las autoridades.

“Yo veo que la delincuencia en Veracruz está creciendo en materia de delitos relativos a la seguridad patrimonial y a la seguridad física, ahí tenemos ese caso del muchacho de La Voz... México, que ya lleva un buen rato desaparecido y que no sabemos qué pasó con él, incluso una patrulla de policía se lo llevó y la policía no sabe de ellos, la chica de Odontología ya se nos olvidó, tenemos muchos problemas en materia de desaparición forzada de personas”, añadió.

Finalmente, Arturo Mattiello Canales calificó como realista la alerta que emitieron los gobiernos de Estados Unidos y de Canadá a sus gobernados para recomendarles que no visiten México.