Política

La Faena

mayo 27, 2013

Con el marco del aniversario luctuoso del rector de la UV, Roberto Bravo Garzón, la sucesión de la rectoría adquiere especial relevancia dadas las condiciones deplorables en que Raúl Arias Lovillo dejará a la institución... Comparando ambas personalidades, el actual jefe de la Universidad es una pálida sombra de la catadura que se necesita para conducir con inteligencia, proyecto y conocimiento a la institución educativa más importante de Veracruz... Se requiere de algo más que el nombramiento para solventar los problemas de la educación superior; y son muchos pues hablando en estricto sentido de la instrucción universitaria oficial, éstos adquieren una complejidad asombrosa... En el caso de la UV, no sólo se trata de su crónica bancarrota financiera –algo que puede tener solución si los gobiernos estatal y federal le inyectan más recursos para enfrentar sus ingentes problemas– sino que resulta más importante confrontar su parálisis académica, el fracaso del MEIF y en particular, la escasísima sensibilidad de Arias Lovillo para enfrentar, entre un sinfín de eventos, al conflicto sindical que anualmente plantea el Setsuv... El de este año resulta particularmente problemático, alentado quizá por el tema de la sucesión en el que la dirigencia sindical coyunturalmente se ha montado, así como la irrupción de aspirantes de bajísimo perfil, representantes del opaco continuismo de la gestión de Arias Lovillo... En este escenario tan particular, marcado, como se dijo, por el elevado nivel de confrontación entre autoridades y sindicato, la Universidad requiere de un golpe de timón para salir del marasmo pasmoso ariano, cuya solución no está tampoco en la embestida de emisarios del pasado... Mucho menos puede pensarse en que la institución recupere su dignidad y respeto académico nacional bajo el tutelaje de una continuidad que tuvo ocho años para demostrar que los notables de la Junta de Gobierno no se equivocaron cuando reeligieron a Arias Lovillo... Esta espesa época está por acabar y no lo hace bajo los mejores augurios... No es tan difícil entender la crisis institucional por la que atraviesa la oposición política de izquierda y derecha, en la entidad... Su origen tiene nombre, apellido y fecha de nacimiento durante el salinato, como una necesidad extrema de legitimación que requería el deslegitimado gobierno de Carlos Salinas... En el trance de alcanzar acuerdos con los líderes de oposición, Salinas hizo pagar al PRI el alto costo de la derrota, que en Veracruz, durante el gobierno de Patricio Chirinos fue escandalosa y respondió más que nada a una necesidad política de legalizar en entidades conflictivas al gobierno salinista... Lo hizo con el notable triunfo de una izquierda artificial, ahistórica y sin raigambre ni base social y el surgimiento de la derecha y la apropiación que el PAN se hizo de importantísimas áreas conurbanas como lo fueron Veracruz-Boca del Río y Córdoba-Orizaba, denominadas en su momento el corredor azul... Basta recordar los resultados de las elecciones de 1994 cuando la oposición, como nunca, alcanzó 52 alcaldías... Luego en 1997, el envión escaló y con Miguel Ángel Yunes Linares como dirigente estatal del PRI, el tricolor perdió 107 municipios y ganó en 103... El PRD logró 59 municipios y por el número de votos alcanzados más de 680 mil, algo así como 30 por ciento del padrón, se ubicó como la segunda fuerza electoral, dejando atrás al PAN con 39 ayuntamientos y poco más de 456 mil votos, 20 por ciento del listado... Ahí pude verse el factor común... Llegó a esta redacción un comunicado del Movimiento de Renovación Nacional relativo al sensible fallecimiento de Arnoldo Martínez Verdugo. Se reproduce a continuación: A la ciudadania xalapeña: El Movimiento de Renovación Nacional (Morena) en Xalapa expresa su pesar y profundo dolor por el fallecimiento de un mexicano ejemplar: obrero, comunista, dirigente histórico y unificador de la izquierda mexicana, consecuente, que nunca se extasió con las mieles el poder; ejemplo de una vida de honestidad y congruencia. Para las fuerzas democráticas y de izquierda de México, es una gran perdida, un motivo de luto. Arnoldo deja una legado que la izquierda mexicana está obligada a preservar y ampliar. Arnoldo nos hará falta en estos momentos históricos en que una parte importante de esta izquierda se diluye y pacta con el despótico y su poder. Lo recordaremos con gran afecto y seguiremos en la lucha que muchos de los que integramos hoy Morena compartimos con él.