Política

La reforma educativa, un disfraz para cambios meramente laborales

enero 21, 2013

Orizaba, Ver.- Los maestros califican como “disfrazada” la reforma educativa. Es más aseguran que no existe tal, “y sólo se modifican las condiciones generales de trabajo, pero no hay cambios en los planes de estudios, en la currícula, ni siquiera existe la intención de mejorar las herramientas y condiciones de trabajo en las aulas. Además se identifican casos extremos, “en las que el estado” evade su responsabilidad: “en la educación indígena, un sólo maestro atiende hasta los seis grados de primaria y en una sola aula”.

El profesor Ricardo Reyes Cruz, colegiado de organización de la sección 32 del SNTE en el estado, rechaza los calificativos a los que someten a los maestros del país, “se nos dice que no queremos evaluarnos, que no queremos trabajar, que tenemos miedo a ser valorados, eso es falso, per además debe haber también una revisión de las condiciones en las que trabajamos”.

Ese es un tema que no se ha trabajado por el estado mexicano, “es una realidad que la reforma educativa, que ya fue aprobada en 19 estados del país, no reforma para nada la educación, sólo busca afectar las condiciones generales de trabajo de los maestros, con la única intensión de abrir el camino a la privatización de la educación pública”.

Los maestros que ya tuvimos acceso a la reforma educativa, planteada por el ejecutivo y ya aprobada por el Congreso de la Unión además de 19 congresos locales en igual número de estados del país, no hace una sola modificación a la estructura educativa, es decir, los planes de estudios siguen siendo los mismos, no hay contextualización en la forma de educar, porque no puedes trabajar de la misma forma que lo haces con alumnos de Tijuana que con los de Chiapas o en el estado no es lo mismo trabajar con los de la zona urbana que con los de la sierra de Zongolica. Todo ese esquema sigue igual”, acusa.

Ese no es el único ejemplo que se tiene, “hay situaciones extremosas, y lo vemos en la educación indígena, ahí hay compañeros que deben trabajar hasta con alumnos de los seis grados de educación primaria, en una sola aula y sin las herramientas básicas para una buena educación”, apunta.

Esto es sólo una parte de las condiciones en las que laboramos los maestros, pero hay otras más que deben ser reguladas en esta llamada reforma educativa, “que no reforma para nada la educación del país, pero sí intenta afectar las condiciones generales de trabajo de los mismos maestros. Al maestro se le sataniza por muchas situaciones, pero no se le valora los esfuerzos que hacemos para sacar adelante a nuestros grupos de alumnos”

Hay grupos de maestros que ellos mismos pagan sus cursos de actualización porque el estado se desentendió de este encargo, eso no se dice en la reforma educativa, de eso no se habla, sostiene.

Hay otro dato más, agrega, “el estado mexicano se desatendió de plano de las escuelas de educación pública. Nada más basta darse una vuelta para ver en las condiciones en las que se encuentran las escuelas, pero eso no se dice, eso no se toca en la reforma educativa”.

Como respuesta a ésto, agrega, el sindicato va a continuar impulsando las movilizaciones de maestros, en las calles, para rechazar estas modificaciones, que afectan a los derechos laborales de los maestros.